Frijol en México pierde hasta 50% de rendimiento por plagas y lluvias
La campaña otoño-invierno 2025-2026 registra fuertes caídas productivas en Culiacán, Navolato y Eldorado. Mosca blanca y precipitaciones impactan calidad y precios.
La producción de frijol en los valles agrícolas de Culiacán, Navolato y Eldorado, Sinaloa, enfrenta uno de sus ciclos más complejos de los últimos años. La combinación de mosca blanca, gusanos y lluvias fuera de tiempo provocó una caída significativa en los rendimientos y afectó la calidad del grano en plena etapa de cosecha.
Las primeras trillas muestran resultados preocupantes: los lotes están rindiendo entre 800 kilos y una tonelada por hectárea, cuando el ciclo anterior alcanzaban hasta 2 toneladas por hectárea. Esto implica una merma productiva cercana al 50%, en una región clave para el abastecimiento nacional.
La presión sanitaria fue determinante. La mosca blanca impactó el desarrollo vegetativo y debilitó las plantas, reduciendo el potencial productivo. A esto se sumó la presencia de diversos gusanos que agravaron el daño en campo. El escenario se complicó aún más cuando las lluvias de enero sorprendieron a numerosos cultivos ya cortados, deteriorando la calidad comercial del frijol y generando descuentos al momento de la venta.
En el plano comercial, los productores no encuentran alivio. Actualmente, las ofertas de compra oscilan entre 18.000 y 23.000 pesos por tonelada para grano de calidad regular. Los intermediarios argumentan dificultades para colocar el producto tanto en el mercado interno como en exportación, lo que mantiene los valores bajo presión pese a la menor producción.
Durante el ciclo otoño-invierno 2025-2026 se establecieron poco más de 5.000 hectáreas de frijol en estos valles sinaloenses. Sin embargo, la caída en rendimiento reduce el volumen disponible y ajusta los márgenes del productor, que enfrenta mayores costos sanitarios y menor recuperación en precio.
El comportamiento de esta campaña refleja la creciente vulnerabilidad del cultivo frente a eventos climáticos y fitosanitarios. En una región estratégica para la producción nacional, el frijol cierra el ciclo con menor volumen, calidad dispar y un mercado que no logra compensar las pérdidas en campo.

