Uvas, fresas y naranjas concentran la mayor presencia de pesticidas en Europa
Un informe basado en más de 125.000 análisis revela cuáles son las frutas con más residuos de pesticidas y expone el desafío que enfrenta la seguridad alimentaria en el comercio global.
Las uvas, las fresas y las naranjas figuran entre las frutas con mayor presencia de residuos de pesticidas en Europa, según un informe elaborado a partir de más de 125.000 muestras analizadas por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) durante 2025. Aunque la mayoría de los alimentos evaluados cumple con los límites legales establecidos por la Unión Europea, los resultados muestran diferencias significativas entre productos y vuelven a poner el foco sobre la trazabilidad y los controles en las cadenas alimentarias.
El estudio se basa en tres grandes sistemas de monitoreo: el programa coordinado de la Unión Europea, los programas nacionales de cada Estado miembro y los controles específicos sobre alimentos importados. En conjunto, representan uno de los mayores relevamientos mundiales sobre residuos de plaguicidas en alimentos.
Los resultados generales muestran un elevado nivel de cumplimiento de la normativa europea. Sin embargo, determinadas frutas registran una presencia recurrente de residuos, situación que sigue siendo objeto de debate entre organismos reguladores, productores y organizaciones de consumidores.
Uvas, fresas y cítricos lideran la presencia de residuos
Las uvas de mesa aparecen entre los cultivos que reciben una vigilancia especial por parte de las autoridades europeas. Datos de controles realizados en distintos países muestran que más del 60% de las muestras analizadas contienen residuos de pesticidas, en muchos casos asociados a la detección simultánea de varias sustancias activas.
Las fresas presentan una situación similar. Algunos programas de control registraron residuos en más del 70% de las muestras evaluadas. Las características del cultivo, junto con la sensibilidad del fruto frente a plagas y enfermedades, explican en parte la necesidad de tratamientos fitosanitarios durante el ciclo productivo.
Las naranjas y otros cítricos completan el grupo de frutas con mayor presencia de residuos detectados. En estos casos, parte de los compuestos encontrados está vinculada a tratamientos fungicidas aplicados durante la etapa de poscosecha para prolongar la conservación y reducir pérdidas comerciales.
Pese a estos registros, la EFSA destaca que la mayoría de los residuos identificados se encuentra dentro de los niveles máximos permitidos por la legislación comunitaria.
Los alimentos importados presentan más incumplimientos
Uno de los puntos que más atención genera en el informe corresponde a los productos procedentes de fuera de la Unión Europea.
Los controles realizados sobre importaciones detectaron que el 5,5% de las muestras superó los límites máximos de residuos establecidos por la normativa europea, una proporción superior a la observada en los programas de monitoreo internos.
Las diferencias regulatorias entre países explican parte de esta situación. Algunos mercados continúan autorizando el uso de sustancias que ya fueron retiradas o restringidas dentro de la Unión Europea, lo que puede derivar en rechazos cuando los productos llegan a las fronteras comunitarias.
Entre las sustancias que siguen generando preocupación figura el clorpirifós, un insecticida cuya autorización fue retirada en la Unión Europea en 2020 debido a los riesgos potenciales para el desarrollo neurológico. A pesar de ello, continúa apareciendo ocasionalmente en muestras analizadas por los organismos de control.
La EFSA concluye que la exposición a los residuos detectados representa un riesgo bajo para los consumidores dentro de los parámetros actualmente evaluados. Sin embargo, especialistas y organizaciones vinculadas a la seguridad alimentaria continúan reclamando más investigaciones sobre los posibles efectos de la exposición simultánea a múltiples pesticidas, una cuestión que sigue siendo objeto de análisis científico a nivel internacional.

