Productores alertan por "bandadas de ratas" tras cosechas en Guasave
El avance de plagas y roedores en zonas agrícolas de Sinaloa encendió la preocupación por posibles daños sanitarios y pérdidas en próximos cultivos.
La proliferación de ratas de campo y otras plagas en parcelas agrícolas de Guasave, Sinaloa, comenzó a generar alarma entre productores y organismos sanitarios, que advirtieron sobre el riesgo de afectaciones para los próximos ciclos agrícolas y posibles problemas de salud en comunidades rurales cercanas a las zonas de cultivo.
El problema se volvió más visible tras las cosechas, cuando grandes cantidades de roedores comenzaron a salir de los terrenos agrícolas. Frente a este escenario, productores y dirigentes del sector pidieron acelerar las labores de destrucción de socas e incorporación de residuos orgánicos al suelo para evitar que las plagas permanezcan activas entre un ciclo y otro.
Desde la Confederación Nacional Campesina (CNC) señalaron que las juntas de sanidad vegetal ya comenzaron a establecer fechas y lineamientos para que los agricultores realicen estas tareas lo antes posible.
La destrucción de socas es considerada una de las prácticas más importantes para cortar ciclos biológicos de plagas, reducir refugios para roedores y disminuir la presión sanitaria sobre cultivos sensibles como frijol y hortalizas.
El temor crece por el impacto en nuevas siembras
Productores locales remarcan que el saneamiento de los terrenos no debe esperar hasta el inicio del próximo ciclo agrícola, como ocurría tradicionalmente, sino realizarse inmediatamente después de finalizar las cosechas.
"Estamos a contrarreloj", advirtieron referentes agrícolas, al sostener que reincorporar los residuos vegetales al suelo ayuda tanto a mejorar la fertilidad como a evitar futuras infestaciones.
El problema se vuelve especialmente delicado en regiones como Guasave, donde numerosas comunidades rurales están rodeadas de parcelas agrícolas y podrían verse afectadas por la migración de roedores desde los campos.
Además de las pérdidas productivas, el aumento de ratas de campo genera preocupación por riesgos sanitarios vinculados a contaminación y transmisión de enfermedades.
Costos, sequía y presión fitosanitaria
El escenario ocurre en medio de un ciclo agrícola complicado por sequía, estrés climático y mayores niveles de presión fitosanitaria en distintas zonas de Sinaloa.
Productores reconocen que muchos agricultores atraviesan dificultades económicas para asumir por cuenta propia las labores de incorporación de socas y saneamiento de terrenos, por lo que pidieron apoyo adicional de autoridades y organismos sanitarios.
La preocupación también crece por el posible impacto sobre los próximos cultivos de maíz, frijol y hortalizas, sectores que suelen resentir rápidamente la presencia acumulada de plagas y enfermedades en el suelo.
Especialistas sostienen que actuar de manera temprana puede ser determinante para reducir riesgos productivos y evitar que las infestaciones se intensifiquen durante las próximas siembras.

