Colombia

El hidrógeno verde pone a prueba a Colombia y exige inversiones urgentes

Empresas y expertos advierten que Colombia necesita acelerar energías renovables, mejorar tarifas y dar estabilidad regulatoria para no perder inversiones millonarias.

Ana Sofía Pineda
Redactora especializada en agricultura en América Latina. Cubre actualidad agropecuaria, política rural, innovación y comercio agroalimentario, con foco en el impacto regional de las decisiones productivas y regulatorias.

Colombia busca posicionarse como uno de los grandes jugadores del hidrógeno verde en América Latina, pero el avance de esta industria estratégica depende ahora de decisiones urgentes vinculadas a infraestructura, energías renovables, estabilidad regulatoria y financiamiento. Durante el Congreso Internacional de Hidrógeno organizado por la Asociación Hidrógeno Colombia y presidido por Brayaham Villa, especialistas y representantes del sector coincidieron en que el país enfrenta un momento decisivo para transformar anuncios en proyectos concretos de escala industrial. El tema importa porque el desarrollo de este mercado podría atraer inversiones multimillonarias, impulsar nuevos negocios agroindustriales y convertir a Colombia en un exportador clave de combustibles limpios y fertilizantes sostenibles.

Las regiones de La Guajira, Atlántico, Antioquia, Valle del Cauca y Bolívar concentran actualmente los proyectos anunciados de mayor escala. En esas zonas se proyectan desarrollos vinculados a producción de hidrógeno, infraestructura portuaria, energías renovables y nuevos polos industriales que podrían modificar parte de la matriz energética y exportadora colombiana.

Sin embargo, detrás de las expectativas aparece una preocupación central: la velocidad con la que el país pueda resolver las barreras estructurales que hoy frenan las inversiones.

Los referentes del sector sostuvieron que uno de los puntos más sensibles es la necesidad de expandir rápidamente la generación de energía solar y eólica, condición indispensable para producir hidrógeno verde competitivo frente a otros mercados internacionales. Sin suficiente disponibilidad de energías renovables, los costos de producción continúan siendo elevados y reducen el atractivo para nuevos inversores.

En especial, La Guajira aparece como una región estratégica debido a su enorme potencial eólico. Sin embargo, muchos proyectos todavía enfrentan dificultades relacionadas con licencias, infraestructura de transmisión eléctrica y conflictos territoriales que ralentizan las inversiones.

Fertilizantes verdes y agroindustria: el negocio que empieza a despertar

Uno de los temas que más interés despertó durante el congreso fue el potencial del hidrógeno verde para transformar la producción de fertilizantes y acelerar procesos de descarbonización industrial.

Los especialistas remarcaron que Colombia podría desarrollar una nueva cadena de valor ligada a los llamados fertilizantes verdes, un segmento que gana protagonismo global debido a la presión internacional para reducir emisiones contaminantes en la agricultura y en la industria alimentaria.

El hidrógeno verde permite producir amoníaco y otros insumos agrícolas con menor huella de carbono, una ventaja que empieza a ser observada por mercados internacionales que exigen procesos productivos más sostenibles.

Para el agro colombiano y regional, esto abre una oportunidad relevante. La posibilidad de desarrollar fertilizantes con menor impacto ambiental podría generar nuevos polos industriales vinculados a puertos, logística, almacenamiento y exportaciones.

Los referentes del sector también señalaron que el avance del hidrógeno verde no solo depende de producir energía renovable, sino de construir un ecosistema industrial capaz de sostener demanda interna y exportadora.

Por esa razón, durante el encuentro se insistió en la necesidad de implementar incentivos concretos para estimular la demanda de hidrógeno en sectores estratégicos como el transporte marítimo, las refinerías y los combustibles sostenibles para aviación.

El objetivo es evitar que la industria dependa únicamente de exportaciones futuras y lograr que el mercado colombiano comience a consumir parte de esa producción de manera local.

Otro de los desafíos identificados fue el costo de la infraestructura eléctrica. Las empresas advirtieron que las tarifas energéticas continúan representando un factor crítico para la competitividad del hidrógeno verde frente a otros países que avanzan agresivamente en este mercado, como Brasil y Chile.

La estabilidad regulatoria define el ritmo de las inversiones

El debate sobre las reglas de juego ocupó buena parte de las discusiones del congreso. Los inversores reclaman mayor previsibilidad jurídica y regulatoria para comprometer capital en proyectos que requieren desembolsos multimillonarios y plazos de recuperación de largo término.

Según los especialistas, Colombia necesita construir marcos regulatorios alineados con estándares internacionales si quiere competir por inversiones globales vinculadas a la transición energética.

La estabilidad normativa aparece como un elemento central porque el hidrógeno verde todavía es una industria emergente donde los costos financieros, los riesgos regulatorios y la disponibilidad de infraestructura pesan fuertemente en las decisiones empresariales.

A esto se suma la necesidad de atraer financiamiento internacional y participación activa de bancos privados y organismos multilaterales. Sin acceso a capital competitivo, muchos proyectos corren riesgo de quedar demorados o directamente perder viabilidad económica.

Las empresas también plantearon que Colombia tiene condiciones naturales privilegiadas para posicionarse en el negocio global del hidrógeno verde, especialmente por su potencial solar, eólico y su ubicación estratégica para exportaciones hacia distintos mercados.

No obstante, advirtieron que otros países avanzan rápidamente y que la competencia regional por captar inversiones se volvió cada vez más intensa.

El mercado internacional observa con atención el desarrollo de corredores energéticos y polos industriales capaces de integrar producción, logística y exportación de combustibles limpios. Allí es donde Colombia busca construir una ventaja competitiva antes de que el negocio alcance una escala global mucho mayor.

Mientras tanto, el hidrógeno verde dejó de ser solamente una apuesta ambiental para convertirse en una discusión económica, industrial y geopolítica que puede redefinir inversiones, empleo y cadenas productivas en América Latina durante los próximos años.

© AgroLatam. Todos los derechos reservados.
Esta nota habla de: