Guatemala

Lluvias y calor ponen bajo vigilancia a cientos de zonas agrícolas en Centroamérica

El aumento simultáneo de humedad y temperaturas elevadas eleva el riesgo de plagas, enfermedades y erosión en cultivos estratégicos como maíz, banano y caña de azúcar.

Ana Sofía Pineda
Redactora especializada en agricultura en América Latina. Cubre actualidad agropecuaria, política rural, innovación y comercio agroalimentario, con foco en el impacto regional de las decisiones productivas y regulatorias.

La combinación de lluvias intensas y temperaturas elevadas mantiene bajo observación a 266 municipios y genera preocupación entre productores agrícolas por el posible impacto sobre cultivos y ganado. Las autoridades advirtieron que el incremento de la humedad puede favorecer enfermedades, plagas y procesos de erosión, especialmente en áreas con problemas de drenaje o vulnerables a tormentas locales.

El monitoreo fue reforzado por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), que sigue de cerca la evolución de las condiciones meteorológicas previstas para los próximos días. La situación afecta tanto a regiones con exceso de agua como a zonas que todavía presentan déficit hídrico.

El exceso de humedad comienza a preocupar en cultivos estratégicos

Los análisis agrometeorológicos indican que continuarán las precipitaciones acompañadas por actividad eléctrica, principalmente durante las tardes y noches. Al mismo tiempo, persistirá un ambiente cálido y húmedo que incrementará la evaporación y favorecerá el desarrollo de enfermedades asociadas a la humedad.

Entre los cultivos más expuestos figuran maíz, frijol, banano, plátano, palma aceitera, hule, piña, caña de azúcar, cardamomo, arroz, melón, mango y papaya, productos fundamentales para el abastecimiento interno y las exportaciones agrícolas.

Las autoridades identificaron condiciones de humedad excesiva en regiones productoras donde podrían registrarse encharcamientos, proliferación de hongos y pérdidas de productividad. Los riesgos aumentan especialmente en parcelas con sistemas de drenaje limitados o en áreas donde las lluvias se concentran en cortos períodos de tiempo.

Mientras tanto, otras zonas agrícolas continúan enfrentando una situación opuesta. Algunas regiones mantienen niveles de humedad del suelo inferiores al 25%, una condición que puede provocar estrés hídrico y afectar el desarrollo normal de los cultivos.

También alertan sobre efectos en la ganadería

El escenario climático no solo preocupa al sector agrícola. El MAGA también emitió recomendaciones para los productores pecuarios ante el efecto combinado de calor y humedad sobre los animales.

Las autoridades aconsejaron garantizar acceso permanente a agua limpia y fresca, reforzar los programas de control parasitario y mantener corrales en condiciones higiénicas adecuadas para reducir riesgos sanitarios.

En las explotaciones agrícolas con problemas de acumulación de agua, se recomendó abrir canales de drenaje temporales para facilitar el escurrimiento y evitar daños en los sistemas radiculares de las plantas. Asimismo, se pidió intensificar el control de malezas para disminuir la aparición de plagas y enfermedades.

La vigilancia climática se ha intensificado durante las últimas semanas. Días atrás, las autoridades ya habían advertido sobre temperaturas superiores a los 35°C y precipitaciones significativas en distintas regiones agrícolas.

Para los especialistas, el desafío actual radica en gestionar un escenario complejo donde conviven sectores con déficit hídrico y áreas afectadas por exceso de humedad. Si bien las lluvias contribuyen a mejorar las reservas de agua para las siembras, también pueden transformarse en un factor de riesgo cuando se combinan con altas temperaturas y sistemas de drenaje insuficientes.

La evolución de las condiciones meteorológicas durante junio será determinante para la campaña agrícola y para la producción de algunos de los cultivos más importantes de la región.

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