Productores acusan que el mantenimiento en la planta de Topolobampo dispara el costo del amoniaco en Sinaloa
La paralización de la planta por casi dos años elevó 25 % el precio del amoniaco, afectando los costos de producción agrícola en el norte del estado.
El mantenimiento prolongado de la planta de amoniaco en Topolobampo, en el norte de Sinaloa, se ha convertido en uno de los principales factores del encarecimiento de este insumo clave para la producción agrícola, denunciaron productores locales que acusan al gobierno de falta de planeación e interés hacia el sector.
La planta, considerada la principal abastecedora de amoniaco del noroeste mexicano, lleva casi dos años inactiva debido a trabajos de mantenimiento que, según los agricultores, exceden cualquier margen razonable. Este prolongado paro ha generado un desbalance en el suministro regional, obligando a los productores a comprar fertilizante a precios más altos con intermediarios o proveedores externos.
"A todo lo que ya traemos en la agricultura, la crisis de comercialización y la falta de sensibilidad del gobierno, se suma la ineptitud para decidir cuándo es el momento óptimo para darle mantenimiento a la planta de amoniaco en Topolobampo", declaró el productor Roque Alan Castro Menchaca, desde Guasave.
El precio del amoniaco, que antes rondaba los 18 mil pesos por tonelada, se ha elevado hasta 22 mil pesos, lo que representa un aumento cercano al 25 %. "Ya tienen casi dos años en mantenimiento, lo que nos está ocasionando un incremento muy fuerte; estamos pagando 4 mil pesos más por tonelada", añadió el agricultor.
Impacto directo en los costos del campo
La paralización de la planta golpea con fuerza a los productores de granos básicos como maíz y frijol, que ya enfrentan altos costos de producción, falta de apoyos gubernamentales y una crisis de comercialización que pone en riesgo la rentabilidad de las cosechas.
El amoniaco es un fertilizante esencial en la agricultura intensiva del norte de México. Su encarecimiento repercute directamente en el precio final de los alimentos y en la competitividad del sector agroexportador. "Esta planta es clave para todo el norte de Sinaloa; sin ella, dependemos de proveedores externos, y eso eleva los precios cada mes", explicaron productores consultados.
La situación, agregan, no solo refleja un problema técnico, sino una falla estructural en la política agroindustrial. "No se puede hablar de autosuficiencia alimentaria ni de apoyo al campo mientras se descuida la producción de insumos estratégicos como el amoniaco", señaló Castro Menchaca.
Especialistas advierten que una planta detenida durante tanto tiempo afecta la cadena de valor completa del fertilizante, desde la importación de gas natural hasta la distribución en los centros de consumo. Además, al depender de proveedores externos, se encarece el transporte y se reducen los márgenes de ganancia de los productores.
El caso de Topolobampo -un puerto industrial estratégico en el municipio de Ahome, que conecta por mar a Sinaloa con La Paz, Baja California Sur, y concentra buena parte de la actividad química y energética del noroeste- vuelve a evidenciar la vulnerabilidad del campo mexicano ante la falta de infraestructura funcional.
Para los agricultores, el mantenimiento prolongado de esta planta no puede justificarse sin una política pública clara y responsable. Mientras tanto, la incertidumbre crece entre los productores, que ya preparan la siembra del próximo ciclo agrícola con costos más altos y sin garantías de estabilidad en el suministro de fertilizantes.
"Si esto sigue así, muchos no vamos a poder sembrar la misma superficie. No hay rentabilidad, y cada ciclo es más incierto", lamentó uno de los productores.
El encarecimiento del amoniaco, sumado al alza de otros insumos como semillas, energía y transporte, amenaza con profundizar la crisis económica del sector agrícola sinaloense, que continúa demandando al gobierno federal soluciones concretas y una planificación industrial acorde a las necesidades del campo.

