México endurece controles al aguacate y las berries antes de revisar el T-MEC
El nuevo sistema exigirá certificaciones laborales y ambientales para exportar aguacates y berries hacia mercados internacionales.
México aprobó un nuevo esquema de certificación para exportaciones agroindustriales que incorporará controles laborales y ambientales sobre productos estratégicos como aguacates y berries, en momentos donde el país se prepara para la próxima revisión del acuerdo comercial T-MEC con Estados Unidos y Canadá.
La iniciativa busca reforzar la trazabilidad de las exportaciones agrícolas mexicanas mediante verificaciones vinculadas al cumplimiento de derechos laborales y producción libre de deforestación, requisitos que ganan cada vez más peso dentro del comercio internacional.
El nuevo sistema será administrado a través de la plataforma digital Velagro, que comenzará a operar en los próximos meses. La primera etapa incluirá un programa piloto de 12 meses enfocado en exportadores de aguacate, antes de extenderse gradualmente a otros sectores agrícolas.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que el esquema permitirá verificar aspectos como cantidad de trabajadores registrados y cumplimiento de obligaciones vinculadas al sistema de seguridad social mexicano.
El aguacate y las berries, bajo mayor presión internacional
La decisión llega en un momento de fuerte crecimiento para la agroindustria mexicana. Según cifras oficiales, el sector representó US$167.800 millones durante el segundo trimestre de 2025, equivalente al 9,1% del Producto Interno Bruto nacional.
Dentro de ese universo, el aguacate se consolidó como uno de los principales motores exportadores del país. Las ventas externas generan más de US$3.500 millones anuales y más del 80% del volumen exportado tiene como destino Estados Unidos.
Solo entre enero y marzo de este año, las exportaciones mexicanas de aguacate hacia el mercado estadounidense alcanzaron 180.032 toneladas, un incremento interanual del 33%.
El negocio de las berries también mantiene un fuerte crecimiento. México produce más de un millón de toneladas anuales de frutillas, arándanos y frambuesas, principalmente en Michoacán, Jalisco y Baja California.
Durante los primeros nueve meses de 2025, las exportaciones de berries alcanzaron 441.000 toneladas por un valor cercano a US$2.400 millones.
Deforestación y controles generan debate en el sector
El crecimiento agrícola también intensificó el debate ambiental en varias regiones productoras mexicanas. Datos oficiales indican que el país pierde unas 44.000 hectáreas de bosque por año debido al avance de la frontera agropecuaria.
Uno de los focos de mayor preocupación aparece en Michoacán, principal región aguacatera del país, donde entre 2001 y 2018 desaparecieron más de 269.000 hectáreas de cobertura forestal y parte de esa superficie fue convertida en tierras agrícolas.
Frente a este escenario, investigadores y organizaciones ambientales sostienen que el nuevo sistema de certificación podría ayudar a mejorar los controles, aunque advierten que todavía existen dudas sobre su alcance real y capacidad de fiscalización.
Al mismo tiempo, representantes del sector exportador manifestaron inquietud por los costos de implementación, auditorías, logística y volumen de productores que deberán adaptarse a las nuevas exigencias.
El nuevo esquema aparece así como uno de los cambios más importantes para la agroindustria mexicana en los últimos años, en un momento donde los mercados internacionales elevan la presión sobre trazabilidad, sostenibilidad y condiciones laborales dentro de las cadenas agroexportadoras.

