México

La nueva Ley del Café busca ordenar el mercado y asegurar precios al productor

La Ley de Cafeticultura, vigente desde junio de 2026, busca ordenar la producción, transparentar precios y asegurar compras públicas en un mercado volátil.

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La cafeticultura de México se prepara para un cambio estructural. En junio de 2026 entrará en vigor la Ley de Desarrollo Sustentable de la Cafeticultura (LDSC), una norma que busca ordenar la producción y los mercados, fortalecer la transformación del café y consolidar un esquema de compras gubernamentales que otorgue mayor certidumbre a los productores.

Entre los principales desafíos de la ley figura la creación de entidades y sistemas de información que permitan a los cafeticultores acceder a datos confiables sobre precios, oferta y demanda, en un contexto de volatilidad permanente del mercado internacional. También se apunta a garantizar un comprador y un precio justo para las cosechas, especialmente para los pequeños productores.

La LDSC prevé la conformación de la Comisión Nacional para el Desarrollo de la Cafeticultura Mexicana, el Sistema Nacional de Información de la Cafeticultura -que incluirá un registro de todos los actores de la cadena-, la elaboración de estudios de expectativas productivas previos a la cosecha y la creación de un Comité de Seguimiento de Precios. A esto se suman iniciativas orientadas a industrializar el café y agregar valor en origen.

Compras públicas y valor agregado

Uno de los ejes centrales de la nueva ley será la consolidación de las compras públicas. Para 2026, el Gobierno proyecta la adquisición de 68 toneladas de café tostado y molido, por un valor cercano a 20 millones de pesos, a través de la Tienda Digital del Gobierno de México, bajo criterios de sostenibilidad, trazabilidad y transparencia.

En este marco, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ya presentó avances del Acuerdo Marco de Compra de Café a Organismos del Sector Social, un instrumento que busca ampliar la participación de cooperativas y organizaciones y fortalecer el padrón de proveeduría social.

Un sector estratégico y diverso

La cafeticultura mexicana involucra a unos 500.000 productores, de los cuales el 95 % son pequeños productores y el 75 % pertenece a pueblos originarios, según datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader). Más del 90 % de la producción proviene de parcelas menores a tres hectáreas, una característica que explica tanto la diversidad como la fragilidad económica del sector.

Durante la develación del billete conmemorativo "Por el desarrollo sustentable del café de México", organizada por la Sader y la Lotería Nacional, la senadora Susana Harp destacó que la ley apunta a una distribución de la riqueza con justicia y equidad, en un país que es líder mundial en café orgánico y de altura.

Desde el Ejecutivo, el subsecretario Leonel Cota Montaño subrayó que la norma permitirá integrar el café a la red de suministro de Alimentación para el Bienestar, bajo un modelo de comercio justo. En la misma línea, Héctor Arronte Calderón remarcó que las nuevas herramientas institucionales darán mayor certidumbre al mercado y mejorarán la atención tanto a productores como a consumidores.

Con la LDSC, México apuesta a ordenar su cafeticultura, fortalecer la información de mercado y consolidar políticas públicas que permitan sostener a uno de los sectores agrícolas más emblemáticos del país.

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