La miel impulsa empleo rural y lleva a México a un récord histórico de producción
La apicultura mexicana superó las 60 mil toneladas en 2025 y fortalece una actividad que genera ingresos, exportaciones y trabajo en miles de comunidades rurales.
México cerró 2025 con una cifra histórica para la apicultura: la producción nacional de miel alcanzó las 60.297 toneladas, el volumen más alto de los últimos años y un crecimiento superior al 11% respecto de 2020. El dato, difundido por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), confirma el peso económico de una actividad que hoy mueve exportaciones, empleo y nuevas oportunidades para miles de familias rurales en distintas regiones del país.
La expansión productiva también consolida a México entre los grandes jugadores internacionales del negocio apícola. Actualmente ocupa el décimo puesto mundial entre 115 países productores y aporta cerca del 3,8% de toda la miel que se produce en el planeta.
Además, casi el 40% de la miel mexicana termina en mercados internacionales, reflejando el creciente interés global por productos naturales y de mayor trazabilidad.
La apicultura se transforma en un negocio estratégico para el agro
Detrás del crecimiento aparecen más de 47.000 productores apícolas distribuidos principalmente en el sur y sureste mexicano. En muchas comunidades rurales, la miel dejó de ser una actividad secundaria para convertirse en una fuente central de ingresos.
Yucatán lidera la producción nacional con 9.250 toneladas anuales, seguido por Chiapas, Jalisco, Veracruz y Oaxaca.
Pero el verdadero impacto económico va más allá de la venta directa de miel. La actividad genera movimiento en cadenas vinculadas a cosmética, alimentos procesados, productos ecológicos y servicios agrícolas.
A esto se suma el papel decisivo que cumplen las abejas en la polinización de cultivos. Productores y técnicos coinciden en que el desarrollo apícola mejora el rendimiento agrícola y fortalece ecosistemas productivos completos.
"Al colocar colmenas en una zona, todo el entorno mejora", explicó Eduardo Peñuelas, integrante del programa Cosechando Soberanía durante una actividad realizada en Guasave, Sinaloa.
Crecen las alertas por agroquímicos y protección de polinizadores
Mientras la producción avanza, también aumentan las preocupaciones por el impacto ambiental sobre las poblaciones de abejas. Las autoridades mexicanas reconocen que el crecimiento del sector dependerá de mejorar la convivencia entre agricultura intensiva y protección de polinizadores.
La Sader informó que trabaja junto a organismos internacionales y proyectos de cooperación para reducir casos de intoxicación de abejas causados por agroquímicos.
En estados como Chiapas y Quintana Roo ya comenzaron programas preventivos y protocolos de monitoreo, mientras las Escuelas de Campo impulsan capacitaciones sobre manejo agroecológico y nuevas tecnologías apícolas.
El avance de la apicultura mexicana ocurre además en un momento donde los mercados internacionales demandan cada vez más alimentos sustentables y productos asociados al cuidado ambiental.
La combinación entre crecimiento exportador, generación de empleo rural y aporte a la producción agrícola empieza a posicionar a la miel como uno de los segmentos con mayor proyección económica dentro del agro mexicano.

