Monte Patria intenta recuperar el ritmo productivo mientras autoridades afinan la estrategia contra la mosca de la fruta
Productores, servicios públicos y gremios avanzan en acuerdos para destrabar pagos, mejorar protocolos y sumar nuevas tecnologías en una zona golpeada por la emergencia sanitaria.
La situación sanitaria en Monte Patria volvió a concentrar la atención del sector agrícola chileno. En medio de los brotes activos de mosca de la fruta que afectan a la provincia de Limarí, autoridades y agricultores sostuvieron un encuentro largo y directo que permitió revisar procedimientos, abordar inquietudes acumuladas y acordar pasos concretos para aliviar el impacto de la emergencia en la pequeña producción frutícola.
La visita de representantes del SAG, Agroseguros, INDAP y del Ministerio de Agricultura fue recibida como una señal de respaldo por parte de las comunidades rurales, que ven cómo la campaña sanitaria ha exigido descargas de fruta, restricciones de movimiento y una serie de costos adicionales. El diálogo permitió ajustar criterios y apuntar a protocolos más simples y operativos, una demanda reiterada por los productores.
Uno de los puntos que generó mayor expectativa fue la aceleración en los pagos de seguros asociados a la descarga y destrucción de fruta. La revisión del proceso -desde el cierre de la campaña en cada predio hasta la emisión del finiquito por parte de la aseguradora- permitirá acortar plazos para que el apoyo llegue de forma más oportuna, especialmente para quienes dependen de estas compensaciones para sostener la temporada.
El encuentro también abrió espacio para evaluar nuevas herramientas de control, entre ellas la eventual implementación de la técnica del macho estéril en la zona, así como la presentación de proyectos al Gobierno Regional para fortalecer el fomento agrícola y mejorar la capacidad operativa del SAG en Coquimbo. La idea es avanzar hacia un sistema más eficiente, capaz de responder con mayor velocidad a una plaga que sigue activa en distintos sectores de la región.
Desde el sector privado, los gremios valoraron el tono de la reunión y la disposición a escuchar los efectos reales de la emergencia sanitaria: pérdida de ingresos, costos de manejo y la necesidad de agilizar procesos administrativos. La percepción general fue que, por primera vez en semanas, la mesa permitió alinear expectativas y generar acuerdos que puedan traducirse en medidas tangibles.
En paralelo, INDAP entregó incentivos económicos a pequeños agricultores de Limarí, destinados a la compra de insumos y equipamiento para evitar un deterioro mayor de los predios. Las ayudas buscan cubrir parte de los costos generados por la emergencia y mantener en pie a la agricultura familiar, la más vulnerable ante los impactos financieros de la plaga.
El escenario sanitario sigue siendo desafiante. El SAG mantiene 14 brotes activos y campañas vigentes en distintas localidades de Ovalle, Río Hurtado, Monte Patria y La Serena. Ante esto, las autoridades insistieron en el llamado a no trasladar fruta desde las zonas afectadas y reforzar la corresponsabilidad entre productores, comercios y vecinos. Es una condición clave, remarcaron, para proteger la fruticultura regional y avanzar hacia la erradicación de la plaga.
La combinación de ajustes operativos, apoyo económico y coordinación interinstitucional marca un camino más claro para Monte Patria, que intenta recuperar su ritmo productivo sin desatender la urgencia sanitaria que aún persiste.

