Productores apícolas aplican técnicas para mantener la miel en invierno
El INTA capacitó a apicultores en Camoapa, Boaco, sobre el monitoreo de reservas y la elaboración de tortas proteicas para sostener la vida de las colmenas en época de lluvias.
En la finca de Desarrollo de Tecnologías Agropecuarias Compañero Modesto Duarte, en Camoapa, departamento de Boaco, el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) reunió a productores apícolas para presentar nuevas técnicas de manejo de colmenas durante el invierno. El objetivo es asegurar la supervivencia de las abejas y mantener la producción de miel en una de las épocas más críticas del año para la apicultura.
Las recomendaciones se centraron en el monitoreo de reservas de alimentos dentro de las colmenas, es decir, polen, miel y jalea real, fundamentales para la alimentación de las larvas. En caso de que estas reservas no existan, los apicultores deben preparar tortas proteicas elaboradas a base de polen y miel, que se colocan dentro de las cajas del apiario.
Estas prácticas permiten sostener colonias de hasta 150.000 abejas obreras junto a la reina, incluso cuando la recolección de polen en el campo se interrumpe por las lluvias.
El invierno es un desafío para los apicultores porque las abejas reducen sus salidas en busca de alimento, lo que obliga a los productores a implementar sistemas alternativos de nutrición para evitar pérdidas masivas de colonias. Mantenerlas vivas hasta el verano es clave, ya que la floración de los árboles marca el reinicio de la actividad apícola y de la producción de miel para el mercado.
El encuentro en Boaco refleja la importancia de la transferencia de tecnología y conocimiento en la apicultura, un sector que se ha expandido en Nicaragua y que representa no solo una fuente de ingresos para miles de familias, sino también un eslabón esencial en la polinización y conservación de ecosistemas.
Con estas técnicas de alimentación y monitoreo, los apicultores esperan reducir las pérdidas en invierno y mejorar la calidad de la miel producida, consolidando la sostenibilidad de una actividad que crece en valor dentro de la economía rural del país.

