Nueva regulación del cacao en Brasil reabre la pulseada entre industria y productores
El Gobierno avanzó con una medida que reduce beneficios fiscales para el cacao importado. Productores e industria seguirán de cerca la discusión en el Congreso.
El Gobierno de Brasil dio un nuevo paso en la reforma de las normas que regulan la importación de cacao al constituir la comisión mixta que analizará la Medida Provisional 1341/26, una iniciativa que reduce de dos años a seis meses el plazo para utilizar cacao importado bajo beneficios fiscales destinados a la producción exportadora. La medida ya está vigente, pero necesita la aprobación del Congreso para transformarse en ley definitiva, una decisión que podría influir en los precios, la competitividad de la industria y los ingresos de los productores brasileños.
La instalación del comité legislativo marca el inicio de una etapa clave para una propuesta que ha generado atención en toda la cadena cacaotera. El grupo estará integrado por diputados y senadores encargados de evaluar el texto antes de que sea sometido a votación en las cámaras legislativas.
La presidencia de la comisión quedó en manos del diputado Gabriel Nunes, mientras que el senador Zequinha Marinho actuará como relator del proyecto. Según explicó el propio ponente, el objetivo será escuchar a representantes de todos los eslabones de la cadena productiva antes de elaborar el informe final.
Menos tiempo para utilizar cacao importado
La modificación propuesta afecta al régimen de devolución de impuestos aplicado a materias primas importadas utilizadas en la elaboración de bienes destinados a la exportación.
Hasta ahora, las empresas podían mantener existencias de cacao importado durante un período de hasta dos años conservando los beneficios tributarios asociados a ese sistema. Con la nueva normativa, ese plazo se reduce drásticamente a un máximo de seis meses.
El Gobierno sostiene que el objetivo es evitar la acumulación prolongada de inventarios importados dentro del mercado interno y promover una mayor rotación de materias primas destinadas a la exportación.
Según los argumentos oficiales, la medida busca impedir que grandes volúmenes de cacao importado permanezcan almacenados durante largos períodos, situación que podría aumentar la competencia con la producción nacional y generar presión sobre los precios pagados a los agricultores brasileños.
Actualmente, Brasil figura entre los principales productores mundiales de cacao, aunque la industria local importa cerca del 14% de la materia prima que utiliza para abastecer su capacidad de procesamiento.
Productores e industria siguen de cerca el debate
La discusión tiene especial relevancia para estados como Bahía y Pará, responsables de gran parte de la producción nacional de cacao y donde miles de productores dependen de la actividad para sostener sus ingresos.
Desde el sector agrícola se considera que la propuesta podría contribuir a fortalecer la comercialización de la producción doméstica al limitar la permanencia de existencias importadas en el mercado.
Por otro lado, la industria procesadora observa con atención los posibles efectos sobre el abastecimiento y la planificación de compras, especialmente en un contexto de elevada volatilidad internacional de los precios del cacao.
La creación de la comisión representa apenas el comienzo del proceso legislativo. Una vez concluido el análisis técnico y político, el texto deberá ser debatido y votado por la Cámara de Diputados y el Senado antes de convertirse definitivamente en ley.
Hasta entonces, productores, exportadores e industriales seguirán atentos a una discusión que podría redefinir parte de las reglas comerciales de uno de los cultivos más estratégicos para el agronegocio brasileño.

