Refuerzan controles en café por riesgo de ocratoxina
Países de la región acuerdan reforzar monitoreo de contaminantes y digitalizar inspecciones para blindar exportaciones agroalimentarias.
Los países miembros del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) acordaron reforzar la vigilancia de contaminantes en alimentos y modernizar los sistemas de inspección sanitaria, en el marco de la 69ª Comisión Técnica - Mesa de Inocuidad. La decisión apunta a elevar estándares, proteger la salud del consumidor y fortalecer la competitividad de las exportaciones agroalimentarias.
Uno de los puntos centrales fue el monitoreo de ocratoxina A en café, un contaminante considerado prioritario por su impacto sanitario y por las exigencias de los mercados internacionales. El acuerdo contempla ampliar los muestreos regionales, armonizar metodologías de laboratorio y establecer un intercambio sistemático de información técnica entre países para anticipar riesgos y evitar rechazos comerciales.
El café es uno de los productos más sensibles a este tipo de controles, especialmente en destinos como la Unión Europea y Estados Unidos, donde los límites máximos de residuos y contaminantes son cada vez más estrictos. Un fortalecimiento coordinado del monitoreo regional busca reducir alertas sanitarias y mejorar la trazabilidad del producto desde origen.
Además del café, los países avanzaron en la actualización de protocolos de auditoría e inspección sanitaria, incorporando herramientas digitales para evaluar riesgos microbiológicos y químicos a lo largo de toda la cadena agroalimentaria. La modernización incluye capacitación especializada y nuevos criterios técnicos para inspecciones en campo y en plantas de procesamiento.
Entre las innovaciones más destacadas se encuentra la implementación de simuladores virtuales para entrenamiento en inspección ante y post mortem en bovinos, así como su aplicación en plantas empacadoras de frutas y vegetales frescos. Estas plataformas permitirán estandarizar criterios, mejorar la toma de decisiones y elevar la formación técnica del personal sanitario en la región.
El avance tecnológico responde a una demanda creciente de los mercados internacionales por sistemas de control más robustos, transparentes y basados en análisis de riesgo. En un escenario donde los requisitos sanitarios pueden convertirse en barreras comerciales, contar con procesos armonizados reduce fricciones y facilita el comercio intrarregional y extrarregional.
Durante la mesa técnica también se consolidó la coordinación con la red COLEAD, integrada por empresas, organizaciones profesionales y expertos comprometidos con una agricultura sostenible e integradora. El objetivo es promover estándares más exigentes y acelerar la innovación en los sistemas de control sanitario.
Guatemala participó a través de delegados del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), junto a representantes técnicos de los demás Estados miembros. En la reunión se revisaron resultados operativos y se definieron acciones concretas para fortalecer la vigilancia sanitaria, ampliar la cooperación técnica y optimizar la respuesta ante riesgos emergentes.
El refuerzo de la inocuidad alimentaria adquiere especial relevancia en una región con fuerte dependencia de las exportaciones agrícolas. Productos como café, carne bovina, frutas tropicales y hortalizas frescas enfrentan auditorías cada vez más exigentes, donde la consistencia técnica y la capacidad de reacción ante alertas determinan el acceso a mercados.
Con estas decisiones, los países buscan no solo prevenir riesgos sanitarios, sino también consolidar una plataforma regional más sólida en materia de inocuidad alimentaria, inspección sanitaria y comercio agroexportador, en un momento donde la competitividad depende tanto de la productividad como del cumplimiento normativo.

