El Niño amenaza al Canal de Panamá y al sector agropecuario en 2026
Las autoridades climáticas elevaron la alerta ante un fenómeno de El Niño que podría afectar lluvias, agricultura, energía y el Canal de Panamá.
Panamá activó una alerta climática ante la alta probabilidad de que el fenómeno de El Niño se mantenga durante gran parte de 2026 y genere impactos sobre lluvias, agricultura, recursos hídricos y generación eléctrica. Las autoridades meteorológicas advirtieron que las probabilidades de continuidad del evento climático ya superan el 85%.
El Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá confirmó que en las últimas semanas comenzaron a observarse temperaturas del mar por encima de lo normal en el Pacífico ecuatorial, acompañadas por cambios atmosféricos típicos asociados al fenómeno ENOS.
Según los especialistas, Panamá podría enfrentar una disminución importante de las lluvias, especialmente en la vertiente del Pacífico, además de temperaturas más elevadas, menor nubosidad y una mayor radiación solar.
El agro y el agua vuelven a quedar bajo presión
Las autoridades climáticas alertaron que el fenómeno podría extenderse entre nueve y doce meses, aunque no descartan una duración mayor dependiendo de la evolución oceánica y atmosférica.
El impacto preocupa especialmente al sector agropecuario panameño, que ya enfrentó pérdidas productivas durante la última sequía asociada a El Niño entre 2023 y 2024.
La reducción de lluvias podría afectar cultivos, pasturas y sistemas de riego, además de alterar calendarios de siembra y comprometer la disponibilidad de agua para actividades rurales y consumo humano.
Los organismos técnicos también señalaron que la combinación de altas temperaturas y menor humedad podría aumentar los riesgos de sequías agrícolas y meteorológicas, además de elevar la demanda eléctrica por el uso intensivo de sistemas de refrigeración.
El Canal de Panamá monitorea el nivel de agua
El posible fortalecimiento de El Niño también mantiene bajo seguimiento al Canal de Panamá, que ya sufrió restricciones operativas durante el último episodio de sequía.
Las autoridades de la vía interoceánica confirmaron que desde comienzos de año se aplican medidas preventivas de conservación de agua para sostener los niveles de los lagos Gatún y Alhajuela, fundamentales para el funcionamiento del canal.
Durante la sequía anterior, el Canal de Panamá debió reducir por primera vez el número diario de tránsitos debido a la falta de agua, afectando el comercio marítimo internacional y generando sobrecostos logísticos globales.
Las lluvias registradas durante la última estación seca permitieron mantener altos los niveles de los embalses, aunque las autoridades buscan conservar reservas suficientes ante un eventual agravamiento de las condiciones climáticas.
El gobierno panameño pidió a sectores productivos y población reforzar el uso responsable del agua y mantenerse atentos a futuras alertas meteorológicas en un año que podría volver a estar marcado por eventos extremos asociados a El Niño.

