Panamá habilita importación de café verde para evitar faltantes
El Gobierno autorizó el ingreso de café sin tostar hasta septiembre de 2026 para abastecer a la industria sin afectar la producción local.
El Gobierno de Panamá autorizó la importación de 90.000 quintales de café oro (sin tostar) hasta el 30 de septiembre de 2026, mediante un decreto aprobado por el Consejo de Ministros, con el objetivo de evitar un desabastecimiento en la industria procesadora. La medida importa porque busca garantizar el suministro interno sin afectar la producción nacional, en un mercado donde el país se destaca por su café de alta calidad.
El contingente autorizado deberá ser identificado como materia prima y estará sujeto a un Derecho Arancelario a la Importación (DAI) del 3 %, según lo establecido en la normativa oficial. La decisión se fundamenta en los datos de producción correspondientes al ciclo 2025/2026, así como en el análisis de exportaciones e importaciones, que evidenciaron que la oferta local no alcanzará para cubrir la demanda de las empresas procesadoras.
Desde el Ejecutivo señalaron que la totalidad de la cosecha disponible para el actual año agrícola ya fue adquirida por la industria nacional, lo que limita el margen de abastecimiento interno y obliga a recurrir a importaciones puntuales para sostener la actividad.
Panamá produce entre 150.000 y 200.000 sacos de café al año, un volumen reducido en comparación con otros países de la región. Esta característica lo posiciona como un actor pequeño en términos de escala, pero altamente relevante en nichos de valor agregado.
Déficit interno y presión sobre la industria procesadora
El faltante de materia prima responde a una combinación de factores, entre ellos limitaciones productivas estructurales y una fuerte orientación exportadora, especialmente en el segmento de cafés especiales. En este contexto, la autorización de importaciones aparece como una herramienta para equilibrar el mercado sin generar distorsiones en los precios internos.
El café panameño, en particular variedades como el geisha, ha alcanzado reconocimiento internacional por su calidad excepcional. Este tipo de grano se comercializa a valores extraordinarios en el mercado global, llegando a superar los 30.000 dólares por kilo en subastas internacionales, con una demanda concentrada principalmente en países asiáticos.
Este posicionamiento premium implica que una gran parte de la producción nacional no se destina al consumo interno, sino que se orienta a exportaciones de alto valor. Como resultado, la industria local que procesa café para el mercado doméstico enfrenta restricciones en el acceso a materia prima.
La importación autorizada permitirá cubrir ese vacío sin comprometer la competitividad del café panameño en el exterior. A su vez, evita que las empresas procesadoras reduzcan su actividad o enfrenten incrementos abruptos en los costos por escasez.
En el plano regional, la medida también refleja las diferencias estructurales entre países productores. Mientras naciones como Honduras operan a gran escala y abastecen mercados globales con volúmenes significativos, Panamá mantiene una estrategia enfocada en calidad y diferenciación, lo que condiciona su capacidad de respuesta ante aumentos en la demanda interna.
La decisión del Gobierno, en este marco, busca preservar el equilibrio entre exportación y consumo interno, asegurando el funcionamiento de la cadena de valor sin alterar el perfil productivo del país.

