Sin plagas y con buenos precios: el maíz entusiasma al agro paraguayo
Más de 400.000 hectáreas muestran un desarrollo favorable y los productores creen que Paraguay puede alcanzar un récord exportador si no llegan heladas fuertes en junio.
El maíz volvió a encender el optimismo en el este de Paraguay. Productores de Alto Paraná aseguran que la campaña avanza con uno de los mejores niveles sanitarios y productivos de los últimos años, mientras crecen las expectativas de alcanzar una cosecha récord impulsada por la demanda regional y los buenos precios internacionales. La única amenaza capaz de alterar las proyecciones es la posibilidad de que aparezcan heladas intensas durante la primera quincena de junio.
En el departamento ya se contabilizan más de 400.000 hectáreas sembradas, en una zafra donde el cereal recuperó protagonismo dentro del sistema agrícola paraguayo después de campañas marcadas por dificultades climáticas y altos costos productivos.
Hasta el momento, el cultivo presenta un desarrollo considerado muy favorable por técnicos y productores. Las lluvias recientes permitieron dejar atrás el estrés hídrico registrado al inicio del ciclo y hoy gran parte de los lotes muestran buena implantación, crecimiento uniforme y escasa presión sanitaria.
"Estamos teniendo un buen desarrollo y podemos alcanzar un récord de exportación. No hay ningún tipo de plaga, todo es favorable y tenemos muy buenos materiales", afirmó el ingeniero Rubén Sanabria, integrante de la Coordinadora Agrícola del Alto Paraná.
La expectativa no solamente pasa por el volumen de producción. También existe entusiasmo por el movimiento económico que puede generar el maíz dentro de toda la cadena agroindustrial paraguaya.
Brasil sostiene una fuerte demanda de maíz paraguayo
La demanda regional aparece como uno de los principales motores de esta campaña. Brasil continúa absorbiendo grandes volúmenes de maíz paraguayo, especialmente para abastecer cadenas vinculadas a proteína animal y producción industrial.
Al mismo tiempo, el mercado interno mantiene una necesidad creciente de cereal destinado al engorde de aves, cerdos y ganado bovino, sectores que continúan expandiendo consumo.
Productores y técnicos aseguran que el cultivo volvió a posicionarse como una alternativa rentable dentro de las rotaciones agrícolas, especialmente por la recuperación de precios internacionales y por la estabilidad que ofrece frente a otros rubros.
En distintas zonas del Alto Paraná hubo además una fuerte apuesta tecnológica. Empresas y agricultores invirtieron en híbridos de mayor potencial, fertilización y manejo agronómico con el objetivo de maximizar rendimientos.
Ese proceso permitió mejorar el comportamiento de los cultivos incluso después de un inicio complicado por falta de humedad.
Actualmente, muchos lotes muestran un estado considerado excelente y algunos productores hablan de rindes que podrían ubicarse entre los mejores registros recientes del departamento si las condiciones climáticas continúan acompañando.
Las heladas mantienen en alerta al sector productivo
A pesar del optimismo, el clima todavía mantiene en vilo a gran parte del sector agrícola paraguayo.
Junio es un mes determinante para el maíz tardío y las bajas temperaturas pueden afectar de manera directa el llenado de granos y el potencial productivo.
Por ese motivo, los productores siguen con atención los pronósticos meteorológicos para las próximas semanas.
Una helada fuerte en etapas sensibles podría provocar pérdidas importantes en zonas agrícolas del este del país y modificar rápidamente las estimaciones actuales.
Sin embargo, hasta ahora las perspectivas climáticas se mantienen relativamente favorables y eso alimenta la expectativa de alcanzar una campaña muy superior a la del año pasado.
Los precios internacionales también juegan a favor
El mercado global del maíz atraviesa además un momento que aporta sostén adicional a las proyecciones paraguayas.
Según datos recientes de la FAO, las cotizaciones internacionales del cereal registraron aumentos impulsados por problemas climáticos en Brasil, dificultades de siembra en algunas regiones de Estados Unidos y una menor disponibilidad estacional de granos.
La demanda vinculada a la producción de etanol también continúa firme, mientras que la mejora en el acceso a fertilizantes ayudó a sostener inversiones agrícolas en distintos países productores.
En Paraguay, ese movimiento internacional es seguido de cerca por exportadores y productores, que observan una oportunidad concreta para aumentar ventas externas durante esta campaña.
El maíz se convirtió nuevamente en una pieza clave para la economía agrícola paraguaya y Alto Paraná aparece hoy como uno de los departamentos con mayor potencial para liderar una zafra de alto impacto productivo y comercial.

