Soja pierde terreno y el maíz domina la segunda zafra en Paraguay
En Alto Paraná, el 70% del área de segunda zafra se volcó al maíz tras los descuentos aplicados a la soja. El clima acompaña el arranque del cereal.
El mapa productivo de la segunda zafra 2026 en Paraguay ya no es el que se proyectaba a comienzos de campaña. En Alto Paraná, uno de los principales polos agrícolas del país, la caída y los castigos aplicados al precio de la soja modificaron de forma contundente la planificación de los productores, que optaron por inclinarse hacia el maíz zafriña.
Lo que inicialmente se estimaba como una distribución equilibrada -50% soja y 50% maíz- terminó transformándose en una relación cercana al 70% del área sembrada con maíz y 30% con soja de segunda. La decisión respondió directamente al deterioro del escenario comercial de la oleaginosa y a la percepción de menor rentabilidad.
Aurio Frighetto, presidente de la Coordinadora Agrícola de Alto Paraná, explicó que los productores recalcularon su estrategia frente a los descuentos aplicados en el mercado interno. La combinación de costos elevados y menor reconocimiento de precio en soja llevó a un replanteo productivo que favoreció al cereal.
El giro fue rápido y generalizado. En pocas semanas, el maíz pasó de ser una opción complementaria a convertirse en el cultivo dominante de la zafra tardía. Según referentes del sector, la magnitud del cambio refleja cómo las señales del mercado inciden directamente en la toma de decisiones a campo.
En paralelo al ajuste productivo, el clima aportó un factor positivo. Las lluvias recientes favorecieron la germinación y el establecimiento inicial del maíz, lo que fortalece las expectativas para el desarrollo del cultivo. Aunque todavía es temprano para proyectar rendimientos, el área implantada es considerada significativa dentro del departamento.
El comportamiento del maíz en la segunda zafra suele estar más expuesto a la variabilidad climática, por lo que la continuidad de condiciones favorables será determinante para consolidar el potencial productivo. En este contexto, el mercado internacional y la evolución de precios seguirán siendo variables clave en la rentabilidad final.
El caso de Alto Paraná muestra cómo el escenario de precios no solo afecta los márgenes, sino que redefine la estructura productiva regional. Cuando el mercado penaliza un cultivo, la reacción del productor es inmediata y se traduce en una redistribución de superficie.
La segunda zafra 2026 en Paraguay deja así una señal clara: el maíz gana protagonismo frente a una soja que enfrenta mayor presión comercial. El resultado final dependerá tanto del clima como de la evolución de los precios, pero el movimiento estratégico ya está hecho y el cereal tomó la delantera en el campo paraguayo.

