La soja vuelve a impulsar la economía de Paraguay con un resultado que no se veía desde 2018
La industrialización de la soja alcanzó su mayor nivel para un primer semestre desde 2018. El complejo sojero ya aporta el 46% de las divisas por exportaciones y fortalece la economía paraguaya.
La agroindustria paraguaya atraviesa uno de sus mejores momentos de los últimos años. Entre enero y junio de 2026, la molienda de soja alcanzó 1,85 millones de toneladas, el mayor volumen registrado para un primer semestre desde 2018. El crecimiento de la industrialización permitió incrementar las exportaciones de productos con mayor valor agregado y consolidó al complejo sojero como el principal generador de divisas del país, con US$ 2.983 millones ingresados durante la primera mitad del año.
De acuerdo con datos de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro), el procesamiento de soja aumentó 12,4% respecto al mismo período de 2025, con 204.071 toneladas adicionales industrializadas. Si se incorporan otros cultivos como canola y girasol, la molienda total llegó a 1.884.667 toneladas, reflejando el fuerte dinamismo que mantiene la industria aceitera.
Solo durante junio, las plantas procesaron 367.032 toneladas de soja, unas 59.000 toneladas más que en igual mes del año anterior, mientras que el procesamiento de otros granos también mostró un crecimiento cercano al 4%.
La industria gana protagonismo y suma más valor a la cosecha
El aumento de la actividad industrial permitió que las plantas alcanzaran una utilización del 78% de su capacidad instalada, un nivel superior al registrado en mayo y que confirma la recuperación del procesamiento tras una cosecha más abundante.
Actualmente, las empresas asociadas a Cappro cuentan con una capacidad para procesar 14.730 toneladas diarias, por lo que todavía existe margen para incrementar la industrialización durante la segunda mitad del año y reducir la capacidad ociosa.
El avance del procesamiento también fortalece la estrategia de agregar valor dentro del país, transformando la soja en productos industriales con mayor demanda internacional, como aceite, harina y cascarilla.
El complejo sojero aporta casi la mitad de las divisas del país
El buen desempeño de la molienda también tuvo un fuerte impacto en el comercio exterior. Entre enero y junio, las exportaciones de soja y sus derivados generaron US$ 2.983,44 millones, aproximadamente US$ 900 millones más que en el mismo período de 2025.
Con ese resultado, el complejo soja pasó a representar el 46% de todas las divisas obtenidas por las exportaciones paraguayas, ocho puntos porcentuales por encima del año anterior.
Dentro de ese desempeño, los productos industrializados aportaron US$ 709,63 millones, con un crecimiento interanual del 21%, impulsado principalmente por la recuperación de los precios internacionales del aceite de soja.
El aceite registró un aumento del 4% en el volumen exportado, aunque el ingreso de divisas avanzó 22%, favorecido por mejores cotizaciones internacionales. Al mismo tiempo, el incremento del procesamiento elevó la disponibilidad de harina y cascarilla para la producción ganadera, la industria alimentaria y el sector de biocombustibles.
El desafío ahora pasa por industrializar aún más la producción
Las proyecciones para la campaña 2025/26 anticipan una cosecha cercana a 12,18 millones de toneladas, obtenidas sobre 3,63 millones de hectáreas y con un rendimiento promedio de 3,36 toneladas por hectárea.
Frente a este escenario, Cappro considera que el siguiente paso consiste en profundizar la industrialización de la soja mediante políticas que impulsen nuevas inversiones, mejoren la competitividad y otorguen mayor previsibilidad al sector.
A medida que una mayor proporción de la producción se transforme dentro del país, Paraguay no solo incrementará el valor de sus exportaciones, sino que también fortalecerá una cadena agroindustrial que ya representa casi la mitad de las divisas que ingresan a su economía.

