El fosfato diamónico supera a la urea en el mercado peruano de fertilizantes
Las importaciones de fertilizantes sumaron US$ 405 millones, con el fosfato diamónico al frente del ranking pese a la caída del volumen y el alza de precios internacionales.
El fosfato diamónico (DAP) se consolidó como el principal fertilizante importado por Perú en 2025, desplazando a la urea del primer lugar en valor de compras externas.
De acuerdo con datos del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), entre enero y agosto las importaciones de fertilizantes totalizaron US$ 405 millones, un leve incremento de 0,3 % frente a los US$ 404 millones registrados en el mismo periodo del año anterior.
El ministerio explicó que el aumento responde a un alza promedio del 9 % en los precios internacionales, mientras que el volumen importado se redujo 12,5 % durante los primeros ocho meses del año.
Fosfato diamónico lidera las compras
En el periodo analizado, el fosfato diamónico representó el 19 % del valor total importado, seguido de la urea con 17,8 %, los abonos minerales con 12,3 %, el sulfato de potasio con 8,6 % y el nitrato de amonio con 6,2 %. En conjunto, estos cinco productos concentraron el 64 % de las importaciones de fertilizantes.
Las compras de fosfato diamónico alcanzaron US$ 77 millones por 123.000 toneladas, lo que implica una caída de 1,4 % en valor y 10,6 % en volumen respecto a los US$ 78 millones y 138.000 toneladas registrados en igual lapso de 2024.
Pese al descenso, el producto se mantuvo al frente del ranking, impulsado por su demanda sostenida en cultivos de exportación y zonas de la sierra, donde se emplea ampliamente para la fertilización de papa, maíz y hortalizas.
Fuerte retroceso en la urea
La urea, históricamente el fertilizante más utilizado en el país, mostró una fuerte contracción en las compras externas, con US$ 72 millones y 203.000 toneladas, lo que representa una caída de 24,5 % en valor y 34,4 % en volumen frente a los US$ 96 millones y 309.000 toneladas del año pasado.
La reducción refleja una menor demanda interna y una mayor sustitución por otros insumos, en un contexto de precios aún altos y restricciones logísticas globales.
Aumento en abonos minerales y caída en potasio y nitratos
Las importaciones de abonos minerales crecieron con fuerza, sumando US$ 50 millones por 68.000 toneladas, un aumento de 46,8 % en valor y 41,7 % en volumen frente al mismo periodo de 2024. Este repunte responde a una mayor diversificación en la oferta de mezclas NPK y al dinamismo de cultivos de exportación que demandan fertilización especializada.
El sulfato de potasio, en cambio, registró una caída de 7,7 % en valor y 4,6 % en volumen, con US$ 35 millones y 56.000 toneladas, frente a los US$ 37 millones y 59.000 toneladas del año anterior.
El nitrato de amonio también disminuyó, alcanzando US$ 25 millones y 84.000 toneladas, lo que representa una reducción de 16,9 % en valor y 30,3 % en volumen en comparación con los US$ 30 millones y 121.000 toneladas importadas entre enero y agosto de 2024.
El comportamiento mixto del mercado refleja un escenario global de precios elevados y volatilidad logística, con una tendencia regional hacia la optimización de insumos y el uso más eficiente de fertilizantes químicos.
En el caso peruano, la menor importación en volumen se relaciona con un ajuste en la demanda agrícola interna, afectada por menores áreas sembradas y condiciones climáticas irregulares en diversas zonas productoras.
Analistas del sector prevén que hacia el cierre de 2025 el mercado de fertilizantes mantendrá una tendencia de precios firmes, aunque con mayor participación de productos de origen regional y mezclas locales, en un intento por reducir la dependencia de las importaciones tradicionales.

