Perú: bananeros de Piura piden emergencia por avance del hongo Fusarium
Más de 300 hectáreas de banano orgánico han sido destruidas en el Alto Chira por el Fusarium Raza 4, una enfermedad que amenaza con expandirse en toda la región y comprometer la producción de exportación.
La agricultura peruana enfrenta una seria amenaza en la región de Piura. Productores del Alto Chira, en Sullana, solicitaron al Gobierno la declaratoria de emergencia tras la propagación del hongo Fusarium oxysporum f. sp. cubense Raza 4 Tropical (Foc R4T), considerado el patógeno más destructivo para las plantaciones de banano.
De acuerdo con la Comisión de Regantes de Poechos Pelados, ya se han perdido más de 300 hectáreas de banano orgánico, sobre un total de 1.200 que existen en la zona. La mayoría de la producción se destina a exportación, por lo que el impacto no solo es local sino también comercial.
"Actualmente son más de 300 las que ya han sido destruidas por el hongo", afirmó el dirigente Pedro Castillo Palacios, quien advirtió que la plaga avanza sobre localidades como Montenegro, Huangalá, Huaquiquirá, Pueblo Nuevo, Piedra Rodada, Santa Rosa, Chalacalá y Somate.
Qué es el Fusarium Raza 4 Tropical
El Fusarium R4T es una variante altamente agresiva de un hongo de suelo que afecta a las plantas de banano y plátano. Ingresa por las raíces, coloniza el sistema vascular y provoca el marchitamiento de las hojas, que adquieren un color amarillento antes de secarse. Una vez que la planta se infecta, no existe cura.
La enfermedad puede permanecer latente en el suelo por más de 20 años, incluso sin la presencia de plantas hospederas, lo que dificulta enormemente su control. A diferencia de otras variantes, el R4T no solo afecta al banano Cavendish -la variedad más cultivada para exportación- sino también a otras especies de musáceas, lo que lo convierte en una amenaza global.
Una amenaza para la exportación orgánica
El banano orgánico de Piura es un producto estrella de exportación, con fuerte presencia en mercados de Europa y Norteamérica. La expansión del Fusarium compromete la competitividad de este rubro, ya que no existen fungicidas o tratamientos químicos que puedan erradicarlo.
La única medida de control efectiva hasta el momento es la prevención, mediante bioseguridad estricta, restricción de movimiento de material vegetal y suelos, y destrucción de las plantas afectadas.
Reclamo de los agricultores
Los productores locales critican la falta de respuesta estatal. Según Castillo, "Senasa viene, pero no vemos resultados; solo fumigan una o dos plantas, luego las tapan y regresan días después". Ante la desesperación, plantean organizarse para acceder a créditos de Agrobanco o programas similares a Reactiva Perú que les permitan sostenerse económicamente mientras buscan alternativas de manejo.
"Estamos perdiéndolo todo. Muchos de nosotros dependemos al 100% del banano. Si el Gobierno no actúa pronto, este hongo se expandirá a toda la región", expresó el dirigente.
Antecedentes globales
El Fusarium R4T fue identificado por primera vez en Asia a finales del siglo XX y se ha expandido hacia África y América Latina. En 2019, Colombia confirmó la presencia del patógeno en La Guajira, lo que encendió las alarmas en toda la región.
Su llegada a Perú representa un riesgo no solo para el empleo y la economía de miles de familias en Piura, sino también para la seguridad alimentaria y la estabilidad del comercio bananero internacional.
El desafío hacia adelante
El sector bananero peruano requiere medidas urgentes: programas de contención sanitaria, financiamiento para los productores afectados, promoción de variedades resistentes y fortalecimiento de la investigación científica. La lucha contra el Fusarium no se limita a un problema local, sino que constituye un reto para toda la región productora de musáceas.