Perú lanza semillas de maíz y cebada que prometen elevar rindes hasta 60%
Las nuevas variedades desarrolladas por el INIA buscan mejorar productividad, resistencia a enfermedades y competitividad agrícola en Cusco y otras regiones.
Perú presentó oficialmente nuevas variedades de maíz y cebada desarrolladas por el Instituto Nacional de Innovación Agraria con capacidad de elevar hasta en 60% la productividad agrícola en zonas andinas. Las semillas fueron diseñadas para mejorar los rindes, aumentar la resistencia a enfermedades y fortalecer la competitividad de miles de productores rurales.
Las variedades liberadas son el maíz INIA 625-Mayuhuayllino y la cebada INIA 447-Luzmalta, desarrolladas en el Centro Experimental Agrario Andenes, en Cusco, junto con agricultores locales.
Según datos oficiales, el nuevo maíz puede alcanzar hasta 8,6 toneladas por hectárea de grano seco y hasta 16,3 toneladas de choclo, mientras que la nueva cebada supera las 5 toneladas por hectárea con alta calidad industrial.
Buscan reducir pérdidas y mejorar ingresos rurales
Uno de los principales objetivos del programa es reducir el impacto de enfermedades y plagas que afectan los cultivos andinos.
Las nuevas variedades presentan resistencia genética frente a enfermedades foliares y roya amarilla, uno de los principales problemas sanitarios en cebada y café en distintas regiones agrícolas.
Además de mejorar la productividad, el INIA sostiene que estas semillas permitirán reducir costos fitosanitarios y mejorar la estabilidad de producción en escenarios climáticos adversos.
Las autoridades peruanas estiman que más de 55 mil agricultores podrían beneficiarse con estas innovaciones, especialmente en regiones de agricultura familiar.
Perú también avanza en cafés resistentes a roya y de alta calidad
En paralelo, el INIA informó avances en el desarrollo de nuevos genotipos de café con alta tolerancia a la roya amarilla y excelentes condiciones de calidad de taza.
Los materiales experimentales INIA-46 e INIA-53 superaron los 83 puntos en la escala de la Specialty Coffee Association (SCA), posicionándose como opciones con potencial exportador dentro del mercado internacional de cafés especiales.
Los ensayos fueron realizados en distintas altitudes y mostraron buena adaptabilidad y estabilidad productiva.
Más de 30 mil caficultores podrían beneficiarse con estas nuevas variedades, mientras el organismo continúa desarrollando investigaciones sobre suelos, genética y adaptación climática para fortalecer la producción agrícola peruana.

