Perú

Uva de mesa en Ica: el freno de fin de año que no responde solo al clima

Aunque la campaña avanza por encima del año pasado, en la semana 49 las exportaciones desde Ica mostraron una desaceleración puntual.

Las exportaciones de uva de mesa desde Ica, una de las principales regiones productoras de Perú, atraviesan un comportamiento inusual en el tramo final del año. Durante la semana 49 de la campaña, los despachos alcanzaron 1,5 millones de cajas de 8,2 kilos, una cifra sensiblemente inferior a los 2 millones de cajas exportadas en el mismo período de la temporada anterior.

El dato llama la atención porque, en términos acumulados, la región mantiene un desempeño positivo: las exportaciones totales de Ica están 8 % por encima del ciclo pasado. Si bien se espera que el volumen semanal aumente a medida que se incorporen registros rezagados, el consenso es que el cierre de la semana quedará igualmente por debajo del promedio histórico.

Para Adam Formica, director científico de Sensonomic, la explicación va más allá de las condiciones meteorológicas, un factor al que algunos importadores han atribuido el retraso. "Varios exportadores consideran que el clima ha sido normal y que otros elementos explican mejor lo que está ocurriendo", sostuvo.

Uno de los puntos centrales es el cambio en la composición varietal. Según Formica, las variedades de ciclo corto y cosecha temprana que dominaban el inicio de campaña están siendo reemplazadas por variedades de ciclo más largo, lo que naturalmente retrasa los picos de volumen. A esto se suma una mayor diversificación de destinos, una estrategia que obliga a esperar más tiempo para completar contenedores de 40 pies, unidad mínima de comercialización en muchos mercados, lo que impacta en el ritmo semanal de despachos.

En cuanto al clima, el especialista relativizó su incidencia. De acuerdo con los registros analizados, las condiciones meteorológicas en Ica han sido muy similares a las del año pasado, tanto en temperaturas medias mensuales como en amplitud térmica, humedad y precipitaciones. No obstante, reconoció que en las semanas previas a la cosecha se observó una leve baja de las temperaturas medias diarias, del orden de 0,5 °C, con una ampliación puntual de hasta 1,5 °C en los días más recientes, explicada principalmente por noches más frías y máximas ligeramente más bajas.

"Una disminución de 0,5 °C durante algunas semanas y de 1,5 °C durante pocos días es muy leve", subrayó Formica, especialmente si se la compara con eventos más severos, como el incremento sostenido de hasta 4 °C registrado en Piura durante el último fenómeno de El Niño. En ese contexto, el experto concluyó que el retraso observado en Ica difícilmente pueda atribuirse al clima.

La experiencia reciente refuerza esta lectura. Formica recordó que Piura también comenzó su temporada con retrasos, en parte por la presencia de excedentes de uva provenientes de California, pero luego mostró una rápida aceleración de los envíos, llegando incluso a superar los volúmenes de las cuatro campañas previas. "Ica podría seguir un patrón similar en las próximas semanas", anticipó.

En síntesis, el escenario actual no refleja una pérdida estructural de competitividad, sino una ralentización transitoria, asociada a ajustes varietales y a una estrategia comercial más diversificada. De mantenerse las condiciones productivas y la demanda internacional, el mercado espera que los volúmenes vuelvan a tomar ritmo a medida que avance la campaña.

Agrolatam.com
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