Ecuador

Un pequeño caracol genera grandes pérdidas en la piña de Ecuador

La presencia de una plaga cuarentenaria impacta envíos a Chile, mientras crecen ventas a EE.UU. y Europa con mejores precios

Camila Vergara
Periodista especializada en frutas, normativas y comercio agroexportador. Cubre cadenas frutícolas, acceso a mercados y regulaciones con enfoque técnico y estratégico.

Las exportaciones de piña de Ecuador crecieron con fuerza en los últimos años, pero el sector enfrenta un obstáculo técnico que comienza a condicionar su desarrollo: la presencia de un caracol del género Succinea, que no daña el cultivo, pero puede adherirse al fruto y generar rechazos en destino. El problema impacta especialmente en mercados exigentes como Chile, en un momento donde el país consolida su expansión comercial.

De acuerdo con datos oficiales, los envíos pasaron de 80.750 toneladas en 2018 a 140.448 toneladas en 2025, mientras que el valor exportado casi se duplicó hasta alcanzar los US$ 81,1 millones. Este desempeño estuvo impulsado por una mejora en los precios internacionales, con un valor FOB que se ubicó en US$ 0,58 por kilo, por encima del promedio histórico.

Un pequeño caracol genera grandes pérdidas en la piña de Ecuador

Parte de este escenario favorable se explica por dificultades productivas en Costa Rica, principal competidor global, lo que permitió a Ecuador ganar espacio en el mercado internacional.

Sin embargo, el crecimiento en volumen y valor convive con una menor diversificación de destinos. En pocos años, el país pasó de exportar a 42 mercados a solo 18, lo que refleja una mayor concentración del comercio.

Restricciones sanitarias y pérdida de mercados

La Unión Europea se posiciona como el principal destino, con el 36,7% de los envíos, seguida por Estados Unidos, que aumentó su participación del 1,1% al 32,4%. En contraste, Chile redujo su peso del 39% al 17,8%, en gran parte por restricciones sanitarias vinculadas al caracol.

El riesgo radica en que, si se detecta un ejemplar vivo en destino, el cargamento puede ser rechazado o destruido. Este tipo de medidas genera pérdidas significativas para los exportadores y obliga a reforzar los controles.

El manejo de este molusco presenta dificultades operativas. La inspección de un contenedor puede demandar entre 60 y 80 horas de trabajo manual, y los tratamientos tradicionales no ofrecen resultados efectivos. La resistencia del caracol a métodos convencionales limita las opciones disponibles.

Un pequeño caracol genera grandes pérdidas en la piña de Ecuador

Frente a este escenario, empresas del sector avanzan en el desarrollo de soluciones fitosanitarias sin residuos químicos, buscando alternativas que permitan cumplir con los requisitos de los mercados sin afectar la calidad del producto.

A pesar de estas limitaciones, Ecuador mantiene una posición destacada en el comercio global de piña. Es el quinto exportador mundial, a pesar de ocupar el puesto 26 en producción, lo que refleja una fuerte orientación exportadora y capacidad de adaptación frente a exigencias crecientes en los mercados internacionales.

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