América Latina

El café alcanza su mayor valor en cinco meses por escasez en Centroamérica y efectos climáticos

El huracán Melissa y la menor oferta regional impulsaron el precio internacional del café a US$ 3.26 por libra en octubre, según la OIC. También influyeron las pérdidas en Vietnam y la sequía en Brasil.

El mercado internacional del café volvió a registrar una fuerte presión alcista en octubre, impulsado por la escasez de oferta en Centroamérica, las pérdidas climáticas en Asia y Sudamérica y los problemas logísticos globales que limitan el flujo del producto hacia los principales destinos consumidores.

De acuerdo con el último informe de la Organización Internacional del Café (OIC), el precio compuesto (ICO) -que promedia las cotizaciones de las principales variedades- cerró el mes en US$ 3.26 por libra, frente a los US$ 3.24 de septiembre, consolidando un aumento del 0,5 % mensual. Se trata del mayor valor desde mayo de 2025, cuando el indicador se ubicó en US$ 3.34, antes de descender a US$ 2.95 en junio.

El impacto del huracán Melissa

El organismo explicó que la tendencia alcista estuvo directamente vinculada con la reducción temporal de la oferta centroamericana, provocada por los daños que dejó el huracán Melissa, que golpeó los cultivos durante la última semana de octubre. Las lluvias intensas afectaron fincas cafetaleras en países como Honduras, Guatemala y Nicaragua, y posteriormente el fenómeno avanzó hacia el Caribe, impactando con fuerza en Jamaica y Cuba.

"Las pérdidas en las fincas centroamericanas, junto con los problemas logísticos derivados del temporal, generaron un fuerte ajuste en la disponibilidad de café de calidad arábica en el mercado internacional", señaló la OIC.

Brasil y Vietnam: tensión en la oferta global

Al mismo tiempo, Brasil, el principal productor y exportador de café del mundo, enfrentó escasas lluvias en regiones clave de Minas Gerais y Espírito Santo, lo que retrasó la floración y afectó la expectativa de rendimiento para la próxima cosecha.

Por su parte, Vietnam, segundo productor mundial, sufrió pérdidas en sus plantaciones debido al paso del tifón Kalmaegi, que dañó infraestructura y redujo los volúmenes disponibles para exportación.

Estas condiciones climáticas adversas se combinaron con la escasez de contenedores en origen, tiempos de tránsito prolongados y restricciones en el Canal de Suez, que han mantenido una parte significativa del café "en tránsito" y fuera de los mercados de destino, explicó la organización.

Exportaciones en retroceso

La OIC también reportó una caída en los envíos desde México y Centroamérica, que en septiembre totalizaron 790.000 sacos de 60 kilogramos, frente a los 930.000 del mismo mes del año anterior, lo que representa una reducción interanual del 14,6 %.

El descenso refleja tanto el menor rendimiento en las fincas como los problemas de transporte y almacenamiento tras el huracán, factores que limitaron la capacidad de los exportadores para cumplir con los contratos internacionales.

En paralelo, el mercado estadounidense, principal destino de las exportaciones centroamericanas, mostró una desaceleración en el consumo interno, lo que genera incertidumbre sobre la evolución de los precios hacia fin de año.

El informe de la OIC apunta además a un posible alivio para el mercado global si Estados Unidos avanza con la reducción de aranceles al café brasileño, una medida que podría favorecer el ingreso de más volumen al sistema y estabilizar los precios.

Sin embargo, el escenario sigue siendo altamente sensible a los factores climáticos y geopolíticos. La OIC prevé que la volatilidad continuará en el corto plazo, mientras los países productores ajustan sus estrategias frente a los desafíos de la oferta.

La actual coyuntura confirma la creciente fragilidad del mercado internacional del café, donde los efectos del cambio climático, los conflictos logísticos y la concentración de la demanda en pocos destinos generan una mayor exposición a los shocks de producción.

"Estamos frente a un mercado donde cualquier evento climático o logístico puede alterar las cotizaciones de manera inmediata", advirtió el organismo.

En ese contexto, los productores latinoamericanos enfrentan el desafío de reconstruir infraestructura, mejorar prácticas de resiliencia climática y fortalecer las cadenas de suministro, con el objetivo de garantizar estabilidad en la oferta y competitividad en los mercados internacionales.

Agrolatam.com
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