El maíz sigue caro en El Salvador y las importaciones aún no logran bajar los precios
Aunque el abastecimiento mejoró gracias a las importaciones, el maíz blanco continúa hasta 35% por encima del promedio de los últimos cinco años.
Los precios mayoristas del maíz blanco permanecieron estables en El Salvador durante junio de 2026, aunque siguen ubicándose entre 12% y 35% por encima del promedio de los últimos cinco años. El último informe de la Red de Sistemas de Alerta Temprana contra la Hambruna (FEWS NET) atribuye esta estabilidad al mayor ingreso de grano importado, que compensó los retrasos registrados en la siembra del ciclo agrícola Primera y evitó una mayor presión sobre el mercado.
La mayor disponibilidad de maíz permitió contener nuevas subas durante junio, pese a la reducción estacional de la oferta local. Sin embargo, ese mayor abastecimiento todavía no alcanza para devolver las cotizaciones a los niveles históricos que registraba el mercado antes de los problemas productivos de las últimas campañas.
La situación tampoco es uniforme en Centroamérica. Mientras Guatemala mantiene precios cercanos al promedio de los últimos cinco años, El Salvador y Honduras continúan mostrando valores superiores, reflejando diferencias en la producción local y en la capacidad de abastecimiento de cada país.
Para productores, comerciantes y consumidores, esto significa que uno de los principales granos de la dieta regional sigue comercializándose con precios elevados, lo que repercute tanto en el costo de los alimentos como en las actividades pecuarias que utilizan maíz para la alimentación animal.
La llegada de la nueva cosecha será determinante para el mercado
Las proyecciones indican que los precios podrían aumentar gradualmente durante las próximas semanas debido a que los retrasos en la siembra desplazarán la entrada de la cosecha del ciclo Primera. Esa situación podría extender el período de menor disponibilidad antes de que el nuevo grano llegue a los mercados.
Aun así, se espera que las importaciones continúen desempeñando un papel decisivo para sostener la oferta y evitar incrementos más pronunciados en las cotizaciones.
El comportamiento del frijol también continúa condicionado por una producción inferior a la habitual y por el aumento de los costos agrícolas. En El Salvador, las compras realizadas a proveedores no tradicionales ayudaron a moderar los precios respecto al año pasado, mientras que Guatemala registró una baja favorecida por las importaciones sin aranceles. En Honduras, en cambio, los valores siguieron la tendencia estacional y permanecen por encima del promedio.
En el caso del arroz, el mercado mostró mayor estabilidad gracias a que buena parte del abastecimiento depende de las importaciones, lo que permitió seguir de cerca la evolución de los precios internacionales.
Los costos de producción continúan siendo otro factor de presión. Aunque los combustibles bajaron respecto a mayo, todavía se mantienen por encima de los niveles observados hace un año. Los fertilizantes nitrogenados también conservaron valores elevados en varios países de la región, situándose entre 30% y 70% por encima de los registrados en junio de 2025.
De cara a los próximos meses, la evolución del clima y el ingreso de la nueva cosecha serán determinantes para definir el comportamiento del mercado. Mientras tanto, el abastecimiento seguirá dependiendo en buena medida de las importaciones, que continúan siendo el principal factor para evitar una mayor escalada de los precios del maíz blanco en Centroamérica.

