La cosecha de café en Colombia sufre un fuerte retroceso
La producción cayó 36% en febrero y las exportaciones bajaron 32%. El clima y el ajuste del ciclo productivo reducen la oferta del principal café suave del mundo.
La producción de café en Colombia registró una caída significativa en febrero de 2026, reflejando los efectos del clima sobre el ciclo productivo y generando preocupación en el sector por la disponibilidad del grano para el mercado internacional.
De acuerdo con datos divulgados por la Federación Nacional de Cafeteros, la cosecha nacional alcanzó 869.000 sacos de 60 kilogramos, lo que representa una disminución de 36% frente al mismo mes de 2025.
El gerente de la organización, Germán Bahamón, explicó que la reducción responde principalmente a condiciones climáticas que afectaron la disponibilidad del grano y retrasaron el desarrollo de los cultivos en distintas regiones cafeteras del país.
Colombia es el principal productor mundial de café arábica suave lavado, un segmento altamente valorado en los mercados internacionales por su calidad y perfil sensorial. Por ello, cualquier variación en la oferta del país tiene repercusiones en la cadena global del café.
Las cifras acumuladas también muestran una tendencia a la baja. Entre marzo de 2025 y febrero de 2026, la producción nacional alcanzó 12,72 millones de sacos, lo que implica una caída de 14% frente al mismo período del año anterior.
Este ajuste en la oferta coincide con condiciones climáticas variables en zonas productoras, donde episodios de lluvias intensas y cambios en los patrones climáticos han afectado los tiempos de floración y maduración del café.
La reducción de la cosecha también se reflejó en el comercio exterior. Las exportaciones preliminares de café en febrero se ubicaron en 807.000 sacos, lo que representa una caída de 32% en comparación con el mismo mes de 2025.
Si se analiza el año cafetero, que se contabiliza desde octubre, Colombia ha exportado 5,06 millones de sacos, lo que representa una disminución de 14%, confirmando una menor disponibilidad de café colombiano en los mercados internacionales.
El café es uno de los principales productos agrícolas de exportación de Colombia, con presencia en más de 100 países y una cadena productiva que involucra a más de 540.000 familias caficultoras distribuidas en distintas regiones del país.
Ante la menor producción, el sector ha incrementado las importaciones de café para abastecer a la industria nacional, especialmente en segmentos que requieren mezclas o volúmenes adicionales para la elaboración de productos procesados.
Según los datos más recientes, en febrero se importaron cerca de 116.000 sacos, mientras que en los últimos 12 meses las compras externas alcanzaron 1,32 millones de sacos.
Este café importado se utiliza principalmente para complementar el abastecimiento de la industria tostadora y de productos derivados, permitiendo mantener la actividad del sector incluso en periodos de menor producción local.
A pesar de las variaciones en la oferta, el consumo interno de café en Colombia se mantiene estable, con una demanda cercana a 2,3 millones de sacos al año.
Este nivel de consumo refleja la fuerte cultura cafetera del país, donde el café continúa siendo uno de los productos más representativos de la identidad nacional.
Frente a este escenario, el sector cafetero plantea la necesidad de implementar estrategias para recuperar la productividad en los próximos ciclos agrícolas.
Entre las medidas consideradas prioritarias se encuentran la fertilización de los cultivos, la renovación de cafetales envejecidos y el fortalecimiento de la asistencia técnica a los productores.
Estas acciones buscan mejorar el rendimiento de los cultivos y estabilizar la producción en los próximos años, en un contexto global donde la demanda de café de calidad continúa creciendo.
Además, expertos del sector señalan que la adaptación al cambio climático y el uso de variedades más resistentes serán factores clave para garantizar la sostenibilidad del café colombiano en el largo plazo.

