Productores rechazan subsidios y acusan que la industria concentra la ganancia del maíz
Agricultores de Sinaloa denuncian falta de rentabilidad y preparan un paro nacional el 24 de noviembre para exigir precios justos y regulación a la industria.
Los productores agrícolas de Sinaloa reiteraron que las recientes movilizaciones y bloqueos carreteros no buscan subsidios del Gobierno Federal, sino precios justos que reflejen la verdadera rentabilidad de la cadena maíz-tortilla. Así lo sostuvo Baltazar Valdez Armentía, dirigente de Campesinos Unidos de Sinaloa, quien señaló que el origen de la crisis no está en la falta de apoyos, sino en un sistema de comercialización que impide que el precio real del mercado llegue al agricultor.
Valdez Armentía afirmó que la mayor parte de la ganancia generada por el maíz se queda en manos de la industria procesadora, mientras que el campo opera "al borde del colapso". El líder agrícola acusó al Gobierno Federal de evadir el tema de la rentabilidad y de evitar una investigación profunda hacia las empresas que concentran la utilidad de la cadena.
"No queremos subsidios. La idea del movimiento es que no sea el gobierno quien tenga que pagar lo que el mercado ya paga. Esto está hecho bajo mucho análisis, con expertos en economía que nos han ayudado a entender el problema y también la solución", enfatizó el dirigente, quien aclaró que las protestas buscan corregir un modelo desequilibrado que perjudica a quienes producen el alimento básico del país.
Exigencias del sector y llamados a transformar el sistema de comercialización
Entre las demandas principales del movimiento se encuentran la liquidación de pagos pendientes, el regreso de instituciones financieras como la extinta Financiera Nacional de Desarrollo para asegurar créditos accesibles, y la creación de precios de garantía que aporten estabilidad y certidumbre a los agricultores.
Valdez Armentía insistió en que los subsidios "no resuelven el problema de fondo", ya que la falta de rentabilidad persiste mientras la industria fija márgenes mucho más altos del valor que recibe el productor. La exigencia es que el gobierno deje de centrar la discusión en apoyos temporales y se enfoque en regular a las grandes empresas, revisar esquemas de comercialización y garantizar que el valor del maíz fluya hacia quienes lo cultivan.
El dirigente subrayó que la lucha "no es por apoyos asistencialistas", sino por una transformación estructural que impida que los agricultores continúen quedando rezagados frente al poder de compra de la industria. "Queremos que el precio real del maíz llegue a los productores, no parches que duren una temporada", sostuvo.
Paro nacional y bloqueos: lo que viene el 24 de noviembre
Los productores confirmaron que el paro nacional está programado para el 24 de noviembre, fecha en la que agricultores de distintos estados iniciarán movilizaciones por tiempo indefinido. El plan contempla:
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Toma de aduanas en distintos puntos del país.
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Cierre temporal de industrias harineras, entre ellas Minsa y Maseca.
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Bloqueos carreteros que permitirán únicamente el paso de autos particulares y vehículos de emergencia.
El objetivo de estas acciones es visibilizar la urgencia de una reforma al sistema de comercialización y presionar para que se reconozca el valor real del maíz dentro de la cadena alimentaria.
El movimiento asegura que no busca confrontación, sino soluciones técnicas que brinden rentabilidad, estabilidad y futuro a miles de familias productoras. "El campo no puede sostenerse si quienes producen el alimento están siempre en desventaja", concluyó Valdez.

