Sanidad vegetal

República Dominicana alerta por falta de expertos para proteger su producción agrícola

El agro necesita especialistas en plagas, virus y enfermedades mientras Agricultura prepara el ingreso de 504 jóvenes ante un fuerte recambio profesional.

Ana Sofía Pineda
Redactora especializada en agricultura en América Latina. Cubre actualidad agropecuaria, política rural, innovación y comercio agroalimentario, con foco en el impacto regional de las decisiones productivas y regulatorias.

República Dominicana necesita al menos 20 nuevos profesionales con formación de posgrado en entomología, fitopatología, nematología y virología para reforzar su capacidad de detectar y controlar plagas y enfermedades que pueden afectar la producción agropecuaria. La demanda fue planteada por la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD) ante la necesidad de mejorar la respuesta sanitaria del país, especialmente frente a amenazas procedentes del exterior. El desafío coincide con un fuerte recambio dentro del Ministerio de Agricultura, donde unos 800 trabajadores pasarán a retiro y está prevista la incorporación de 504 jóvenes.

La preocupación apunta a un área estratégica para la producción de alimentos. Una plaga o enfermedad detectada tarde puede reducir rendimientos, elevar los costos de manejo y comprometer la comercialización de una cosecha. La necesidad de profesionales especializados no se limita, por lo tanto, al diagnóstico en laboratorio: también comprende la vigilancia en las zonas productoras, el seguimiento de los cultivos y la capacidad de recomendar medidas de prevención y control a los agricultores.

El presidente de la JAD, Osmar Benítez, advirtió sobre la importancia de contar con especialistas capaces de responder ante enfermedades y organismos perjudiciales que pueden ingresar desde otros países. Para República Dominicana, reforzar estas capacidades implica disponer de profesionales que puedan identificar rápidamente una amenaza, determinar su origen y actuar antes de que se disperse hacia nuevas áreas productivas.

Arroz, cacao, banano y frutas necesitan mayor vigilancia sanitaria

La demanda de especialistas alcanza cadenas agrícolas de gran importancia para República Dominicana. Cultivos como arroz, cacao, banano, plátano, frutas, vegetales y habichuelas pueden verse afectados por insectos, hongos, bacterias, virus y organismos presentes en el suelo. La respuesta frente a cada problema requiere conocimientos específicos, particularmente cuando los síntomas son similares o la amenaza todavía se encuentra en una etapa inicial.

La entomología resulta fundamental para reconocer insectos que pueden transformarse en plagas y determinar su impacto sobre una plantación. La fitopatología, por su parte, permite diagnosticar enfermedades provocadas por distintos agentes y establecer estrategias de manejo. Contar con esos conocimientos puede marcar la diferencia entre una intervención localizada y un problema que termine extendiéndose a una superficie mayor.

La nematología aparece entre las especialidades con profesionales requeridos. Los nematodos fitoparásitos pueden afectar las raíces y limitar la capacidad de las plantas para absorber agua y nutrientes, con consecuencias sobre su desarrollo y productividad. A esto se suma la necesidad de especialistas en virología, capaces de identificar virus que afectan cultivos, semillas y otros materiales vegetales utilizados para multiplicar las plantaciones.

La demanda técnica también incluye profesionales capacitados para acompañar el uso de productos destinados al control sanitario. Una correcta recomendación requiere identificar previamente el problema, seleccionar las herramientas apropiadas y determinar cómo utilizarlas. El objetivo es mejorar la eficacia de las intervenciones y evitar aplicaciones innecesarias que incrementen los costos de producción sin resolver la causa del daño.

El retiro de 800 trabajadores acelera el recambio técnico

El desafío sanitario ocurre mientras el Ministerio de Agricultura atraviesa una renovación importante de su personal. Cerca de 800 servidores públicos pasarán a pensión, mientras la cartera prevé incorporar 504 jóvenes como parte de un proceso de relevo generacional. Una porción de esos nuevos trabajadores estará destinada al programa de extensión agropecuaria, encargado de trasladar conocimientos y asistencia técnica hacia las zonas rurales.

La extensión tiene una función particularmente importante entre pequeños productores, que en muchos casos dependen del asesoramiento público para acceder a información sobre manejo de cultivos, prevención de enfermedades y nuevas tecnologías. El retiro de trabajadores con experiencia obliga a que el reemplazo no se mida únicamente en cantidad de personas, sino también en la capacidad de conservar conocimientos técnicos y sumar nuevas especializaciones.

El país ya desarrolla cinco programas de formación especializada que alcanzan a 315 técnicos y profesionales. Dentro de ese grupo, 32 cursan una maestría en Ciencias en Desarrollo Rural Territorial. Otros 65 técnicos del Ministerio de Agricultura y de la Dirección General de Ganadería participaron en una capacitación diseñada para que posteriormente puedan transferir esos conocimientos a otros integrantes del sector.

La necesidad también alcanza a la ganadería. República Dominicana requiere más médicos veterinarios con estudios avanzados en sanidad animal para fortalecer la prevención, vigilancia y atención de enfermedades que pueden afectar al ganado y otras especies de producción. La disponibilidad de profesionales capacitados resulta fundamental tanto para atender brotes como para mantener programas preventivos que reduzcan el riesgo de propagación.

Con 800 trabajadores próximos al retiro frente a 504 nuevas incorporaciones previstas, el recambio deja una diferencia de casi 300 puestos y, sobre todo, una necesidad de reemplazar experiencia con conocimiento especializado. La prioridad planteada por el sector apunta ahora a formar profesionales capaces de reconocer amenazas sanitarias cada vez más complejas y sostener la asistencia técnica en las fincas, antes de que una plaga o enfermedad termine convirtiéndose en una pérdida productiva.

© AgroLatam. Todos los derechos reservados.
Esta nota habla de: