República Dominicana endurece el control del chinche del arroz para proteger su producción
El Gobierno declaró obligatorias nuevas medidas sanitarias contra el chinche de la espiga para reducir pérdidas, preservar la calidad del arroz y sostener la competitividad del sector.
El Ministerio de Agricultura de República Dominicana, junto con las principales organizaciones del sector arrocero, puso en marcha una estrategia nacional obligatoria para combatir el chinche de la espiga (Oebalus spp.), una de las plagas que mayores pérdidas provoca en el cultivo de arroz. La iniciativa quedó respaldada por la Resolución RES-MARD-2026-47, que establece medidas de cumplimiento obligatorio en todo el país para proteger un cultivo estratégico para la seguridad alimentaria y la economía agrícola nacional.
La decisión busca responder al incremento registrado en las poblaciones de esta plaga durante las últimas campañas agrícolas y coordinar una respuesta conjunta entre productores, factorías, juntas de regantes, técnicos y empresas proveedoras de insumos. El objetivo es reducir los daños sobre el rendimiento, preservar la calidad del grano y mejorar la competitividad de la cadena arrocera dominicana.
Un plan nacional con respaldo técnico y nuevas obligaciones para el sector
El acuerdo fue encabezado por el ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme, junto con representantes de la Federación Nacional de Productores de Arroz (Fenarroz), la Asociación Dominicana de Factorías de Arroz (Adofa), juntas de regantes y organizaciones vinculadas a la protección de cultivos e importación de insumos agropecuarios.
El programa contempla acciones coordinadas de monitoreo, vigilancia fitosanitaria, capacitación y aplicación del Manejo Integrado de Plagas (MIP), con la participación de todos los eslabones de la cadena productiva. La estrategia también incorpora asistencia técnica permanente y seguimiento de las poblaciones del insecto en las principales zonas arroceras del país.
Durante un encuentro realizado con productores de la Línea Noroeste, especialistas del Ministerio analizaron el comportamiento del chinche de la espiga, los daños que ocasiona al cultivo y las herramientas disponibles para limitar su expansión. En ese marco, el ministro sostuvo que el control de la plaga solo será efectivo mediante un trabajo coordinado entre productores, técnicos, autoridades y organizaciones del sector.
La resolución convierte el manejo integrado en una obligación nacional
Como parte del nuevo esquema sanitario, el Ministerio emitió la Resolución RES-MARD-2026-47, que convierte en obligatoria la aplicación del Reglamento para el Manejo Integrado de Plagas destinado al control y mitigación del chinche de la espiga en todos los sistemas de producción de arroz del país.
La normativa alcanza a productores, multiplicadores de semillas, asistentes técnicos, comercializadores y procesadores de arroz, quienes deberán cumplir con un conjunto de requisitos técnicos para reducir la incidencia de la plaga.
Entre las principales disposiciones se destacan la implementación de un sistema permanente de monitoreo y evaluación, la obligación de mantener registros sistemáticos de los muestreos de campo y la incorporación de las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) como condición para la movilización de la cosecha y los procesos de certificación.
La resolución también toma como referencia las recomendaciones internacionales impulsadas por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre manejo integrado de plagas, buscando reducir riesgos para la salud humana, minimizar el impacto ambiental y fortalecer la sostenibilidad de los sistemas productivos.
Antes de la firma del acuerdo, el ingeniero Carlos Columna presentó una exposición técnica sobre las nuevas estrategias de manejo del chinche del vaneado de la espiga del arroz, donde detalló el impacto económico de la plaga y las prácticas recomendadas para disminuir su presencia en las principales regiones productoras.
Con este nuevo marco regulatorio, República Dominicana busca consolidar una respuesta nacional frente a una de las principales amenazas sanitarias del arroz, reforzando la protección de la producción, la rentabilidad de miles de agricultores y el abastecimiento de uno de los alimentos básicos de la dieta de la población.

