Logran producir resveratrol con E. coli y abren nueva vía industrial
Un desarrollo científico permite generar este antioxidante sin depender de uvas, con menor costo y potencial para escalar en la industria.
Un equipo de investigadores logró producir resveratrol a partir de bacterias Escherichia coli modificadas genéticamente, una innovación que podría reducir costos y cambiar la forma de obtener este antioxidante clave. El avance, desarrollado en México y patentado recientemente, importa porque abre la puerta a una producción más eficiente y sostenible, sin depender de grandes volúmenes de materia prima vegetal.
El resveratrol es un compuesto que producen de manera natural plantas como uvas, arándanos, moras y maní, como mecanismo de defensa frente a hongos y radiación ultravioleta. En humanos, se lo asocia con efectos antioxidantes, antiinflamatorios y posibles beneficios frente a enfermedades cardiovasculares, diabetes y trastornos neurológicos.
Hasta ahora, la principal forma de obtenerlo era mediante la extracción de la piel de la uva, un proceso que requiere grandes cantidades de fruta para generar pequeñas concentraciones, lo que encarece su producción. Además, muchos productos comerciales presentan niveles bajos del compuesto, lo que limita su eficacia.
Frente a este escenario, el equipo científico desarrolló una alternativa basada en ingeniería genética. A partir de una cepa común de E. coli, lograron diseñar dos variantes capaces de transformar compuestos simples en resveratrol, utilizando un sistema de producción en dos etapas.
Una alternativa más eficiente y con menor impacto ambiental
El proceso consiste en que una de las cepas convierte glicerol en ácido cumárico, mientras que la otra transforma ese ácido en resveratrol, replicando el mecanismo natural de las plantas. Ambas bacterias se cultivan en conjunto en un medio simple, compuesto por agua, sales minerales y compuestos básicos, lo que reduce la complejidad del sistema.
Esta estrategia no solo mejora la eficiencia, sino que también evita el uso de solventes químicos contaminantes y reduce residuos como el bagazo de uva, habituales en los métodos tradicionales. En pruebas de laboratorio, los investigadores lograron obtener hasta 74,3 miligramos de resveratrol por litro, un avance significativo en la producción controlada del compuesto.
El desarrollo cuenta con una patente que protege tanto el diseño genético de las bacterias como el proceso de cultivo conjunto. Sin embargo, el siguiente paso será escalar la tecnología. Para ello, será clave el trabajo de ingenieros bioquímicos, quienes deberán adaptar el sistema a fermentadores industriales capaces de producir el compuesto en grandes volúmenes.
La posibilidad de producir resveratrol de manera más económica y estable abre oportunidades en sectores como alimentos funcionales, farmacéutica y cosmética, donde este tipo de compuestos tiene una demanda creciente.
Además, el avance marca una tendencia dentro de la biotecnología aplicada al agro: utilizar microorganismos para generar compuestos de alto valor, reduciendo la presión sobre los cultivos y mejorando la eficiencia de la cadena productiva.

