Chile refuerza el control sobre la semilla de papa: nuevas exigencias para trazabilidad y sanidad
Más fiscalización, nuevas exigencias técnicas y trazabilidad obligatoria: el SAG endurece la normativa para proteger uno de los cultivos clave del país. ¿Cómo impacta a productores y comercializadores?
El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Chile anunció una actualización profunda del reglamento para la certificación de semilla de papa, con el objetivo de mejorar la trazabilidad, garantizar la calidad fitosanitaria y fortalecer el sistema de control nacional.
La nueva normativa, publicada en julio de 2025, responde a los desafíos que enfrenta el cultivo de papa en materia de enfermedades, manejo comercial y exigencias del mercado internacional, y busca adaptarse a los cambios tecnológicos y de fiscalización.
¿Qué cambia con esta nueva regulación?
Entre los puntos centrales del nuevo reglamento destacan:
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Trazabilidad obligatoria desde el origen hasta el destino final de la semilla, con mayor control documental y georreferenciación.
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Actualización de los estándares técnicos para producción, incluyendo condiciones de multiplicación, control de enfermedades, niveles de tolerancia y distancias mínimas entre cultivos.
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Mayor fiscalización en predios y viveros, así como en centros de acopio, transporte y comercialización.
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Mejoras en los procedimientos de postulación, inspección y emisión de certificados, que ahora se integran a plataformas digitales.
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Enfoque preventivo y de control en enfermedades cuarentenarias, especialmente nematodos, virus y bacterias como Ralstonia solanacearum.
El nuevo reglamento también reconoce el rol clave de los productores certificados, que podrán optar a beneficios y mercados más exigentes, como la exportación de semilla a países del Cono Sur y otras regiones.
Implicancias para el sector papero chileno
Esta actualización representa un paso estratégico para mantener la competitividad del rubro, que se extiende desde el sur de la Región Metropolitana hasta Aysén. En Chile se siembran anualmente más de 40.000 hectáreas de papa, con una participación relevante de pequeños y medianos agricultores.
Según el SAG, la nueva regulación estará acompañada de jornadas informativas, capacitaciones y ajustes graduales para facilitar la implementación por parte de los productores, viveristas y comerciantes del rubro.
Con este cambio, el Gobierno busca posicionar a Chile como un referente regional en sanidad y calidad de semilla de papa, un insumo estratégico tanto para consumo fresco como industrial.