México

La sanidad vegetal se vuelve estratégica ante el avance de plagas y clima extremo

Expertos internacionales reunidos en México alertaron que proteger la salud de las plantas será decisivo para evitar pérdidas de cultivos y crisis alimentarias.

Valeria Cortés Alvarado
Periodista con visión global, especializada en tendencias y comercio internacional, y en su impacto sobre las cadenas agroalimentarias de América Latina.

La sanidad vegetal pasó de ser un tema técnico a convertirse en una prioridad global para la seguridad alimentaria. Especialistas, organismos internacionales, autoridades fitosanitarias y centros de investigación reunidos esta semana en la sede global del CIMMYT, en Texcoco, advirtieron que el avance del cambio climático, las plagas transfronterizas y las enfermedades emergentes están aumentando la presión sobre los sistemas agrícolas y amenazan la producción mundial de alimentos. El encuentro, realizado por el Día Internacional de la Sanidad Vegetal, puso el foco en la necesidad de fortalecer vigilancia fitosanitaria, cooperación científica y prevención para evitar pérdidas productivas que ya afectan millones de hectáreas en todo el mundo.

La preocupación global crece en un momento donde las amenazas biológicas sobre los cultivos se multiplican y generan riesgos económicos, ambientales y sociales cada vez mayores.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, las plantas aportan cerca del 80% de los alimentos consumidos en el planeta, mientras que hasta el 40% de los cultivos se pierde cada año por plagas y enfermedades.

Ese escenario convierte a la sanidad vegetal en una herramienta central para garantizar producción de alimentos, estabilidad económica rural y protección de la biodiversidad.

Durante el encuentro internacional, representantes de organismos especializados coincidieron en que la prevención y la detección temprana continúan siendo las estrategias más eficaces para reducir riesgos agrícolas y evitar crisis alimentarias.

El evento reunió a autoridades del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, la FAO, el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos y el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria, además de investigadores, especialistas y productores agrícolas.

El maíz y la biodiversidad quedan bajo presión

En México, el debate sobre sanidad vegetal adquiere además una dimensión cultural y estratégica por el rol del maíz dentro de la alimentación y la biodiversidad nacional.

Durante las discusiones, especialistas remarcaron la necesidad de fortalecer mecanismos de protección fitosanitaria para preservar maíces nativos, recursos genéticos y sistemas productivos tradicionales frente al aumento de amenazas sanitarias.

El maíz fue señalado como uno de los cultivos más sensibles debido a su importancia económica, alimentaria y social.

La expansión de plagas, enfermedades y eventos climáticos extremos está obligando a acelerar investigaciones científicas, desarrollo tecnológico y mecanismos de monitoreo más sofisticados para proteger cultivos estratégicos como maíz y trigo.

Desde el CIMMYT destacaron que la sanidad vegetal está directamente conectada con la salud pública, la sostenibilidad ambiental, la competitividad agrícola y la soberanía alimentaria.

También remarcaron la importancia de conservar recursos genéticos y fortalecer programas de mejoramiento vegetal capaces de desarrollar materiales más resistentes frente a nuevas amenazas sanitarias y climáticas.

El encuentro puso además especial atención en las denominadas plagas transfronterizas, cuya expansión se acelera debido al comercio internacional, el movimiento de mercancías y las alteraciones climáticas.

Los especialistas advirtieron que las enfermedades agrícolas ya no pueden abordarse únicamente desde una mirada local porque los riesgos sanitarios tienen cada vez mayor alcance global.

Cooperación científica y vigilancia para evitar crisis alimentarias

Uno de los consensos más fuertes del encuentro fue que la vigilancia fitosanitaria necesita mayores niveles de coordinación internacional.

La bioseguridad vegetal aparece hoy como un componente central para sostener la producción agrícola mundial y proteger economías rurales enteras.

En esa línea, el evento también promovió modelos agroecológicos y estrategias productivas más sostenibles, integrando innovación tecnológica, trabajo territorial y monitoreo sanitario permanente.

Como parte de esta estrategia, durante la jornada se entregaron las primeras cédulas de registro a Juntas Locales Agroecológicas de Sanidad Vegetal en Veracruz, con el objetivo de fortalecer la articulación entre productores, científicos y autoridades.

Los especialistas insistieron en que prevenir brotes sanitarios agrícolas resulta mucho menos costoso que enfrentar crisis productivas una vez que las plagas se expanden.

El laboratorio de sanidad vegetal del CIMMYT también fue destacado por su papel en el intercambio seguro de recursos genéticos y en el desarrollo de diagnósticos fitosanitarios bajo estándares internacionales.

Actualmente, el centro cuenta con especialistas certificados por SENASICA que trabajan en trazabilidad científica, monitoreo de enfermedades y control sanitario de germoplasma.

La colaboración entre el CIMMYT y las autoridades mexicanas se mantiene desde 1988 y apunta a garantizar la movilización segura de materiales genéticos y la protección de cultivos estratégicos.

Los organismos participantes coincidieron en que el futuro de la seguridad alimentaria dependerá cada vez más de la capacidad de los países para anticiparse a amenazas fitosanitarias y construir sistemas agrícolas resilientes.

En un escenario global donde el cambio climático altera ecosistemas, acelera la expansión de plagas y multiplica enfermedades agrícolas, la sanidad vegetal dejó definitivamente de ser un tema secundario para convertirse en una cuestión estratégica para el abastecimiento mundial de alimentos.

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