El maíz no repunta y el campo espera una reacción del mercado
Con precios por debajo de lo esperado y una cosecha más corta en puerta, productores de Sinaloa miran al mercado con cautela y sostienen expectativas de ajuste.
La debilidad del precio internacional del maíz mantiene en vilo a los productores de Sinaloa, que transitan la antesala de la cosecha con márgenes presionados y la expectativa de que el mercado pueda recomponerse en los próximos meses. El escenario actual, advierten desde el sector, está lejos de lo que se proyectaba al inicio del ciclo agrícola.
Según explicó Modesto López Leal, presidente del Movimiento para el Campo Sinaloense (MOCASIN), el contexto internacional -marcado por tensiones geopolíticas, conflictos regionales y disputas comerciales- no se tradujo en un repunte del grano, sino en un ajuste a la baja que sigue condicionando la rentabilidad. "Esperábamos que ese desorden global impactara positivamente en los precios, pero ocurrió lo contrario", señaló el dirigente, al tiempo que subrayó la volatilidad del mercado y la posibilidad de cambios inesperados.
En la actualidad, el precio del maíz ronda los 4.830 pesos por tonelada, un nivel que los productores consideran insuficiente para cubrir costos y generar utilidades en el ciclo vigente. A esta referencia se suma un tipo de cambio poco favorable y una sobreoferta global que continúa ejerciendo presión, limitando cualquier recuperación inmediata.
No obstante, dentro del propio escenario adverso surge un elemento que el sector observa con atención: la menor producción prevista para Sinaloa. De manera preliminar, se estima una cosecha cercana a 3,2 millones de toneladas, muy por debajo de los cinco millones que se proyectaban al inicio del ciclo. En superficie, los registros indican algo más de 240.000 hectáreas sembradas, aunque el dato aún no es definitivo.
Para López Leal, esta reducción de la oferta podría jugar a favor del productor, al abrir mejores condiciones de negociación y facilitar la gestión de apoyos, dado que el volumen a respaldar sería menor. "Con menos grano en el mercado, hay margen para que el precio encuentre otro equilibrio", sostuvo.
El dirigente reconoció que los agricultores de Sinaloa no inciden directamente en el mercado internacional, pero remarcó que se mantienen atentos a cualquier variable externa que pueda modificar el escenario: desde movimientos cambiarios hasta ajustes derivados del contexto geopolítico. Por ahora, la estrategia del sector es esperar, con la esperanza de que el mercado reaccione antes de la cosecha y permita mejorar las condiciones de comercialización del maíz sinaloense.

