Productores siembran sin permiso y crece el riesgo sanitario en Sinaloa
La Junta de Sanidad Vegetal advierte retrasos en el trámite y pide regularizarse para sostener las campañas fitosanitarias que protegen los cultivos.
En el Valle del Carrizo, al norte de Sinaloa, productores agrícolas han iniciado la siembra de maíz, garbanzo y cártamo sin contar con el permiso de siembra, un requisito indispensable para financiar las campañas fitosanitarias que previenen la proliferación de plagas en la región. La situación encendió alertas en la Junta Local de Sanidad Vegetal, cuyo presidente, José Epifanio Machado Coronel, exhortó a los agricultores a regularizarse lo antes posible.
De acuerdo con el dirigente, el retraso en la solicitud del permiso se debe a que muchos productores aprovecharon la humedad residual de las recientes lluvias para adelantar la siembra, y están esperando llegar a la etapa de riego de auxilio para acercarse a la Junta. Sin embargo, esa demora afecta directamente el financiamiento de las campañas fitosanitarias, que dependen del cobro de los permisos.
"Que se acerquen a hacer el trámite del permiso de siembra, que es muy importante para la fitosanidad del valle. La Junta requiere ese recurso para cumplir con todas las campañas fitosanitarias que se llevan a cabo en la región", afirmó Machado Coronel.
El dirigente explicó que el proceso es sencillo: primero, el productor debe acudir a su módulo de riego para solicitar el agua; con esa papeleta debe presentarse en la Junta de Sanidad para tramitar el permiso de siembra, documento que además es obligatorio para participar en programas gubernamentales y para avanzar en la comercialización de la cosecha.
La preocupación radica en que, sin una recaudación suficiente, las campañas de sanidad vegetal corren el riesgo de frenarse o debilitarse, lo que puede derivar en la aparición masiva de plagas y, eventualmente, en pérdidas económicas severas para los productores del valle.
Entre las principales acciones que se financian con estos recursos destaca el control de la rata de campo, una de las plagas más agresivas del ciclo otoño-invierno, mediante trampeo y cebos envenenados. También se realizan programas de liberación de insectos benéficos para mantener a raya la mosca blanca, así como monitoreos constantes para detectar enfermedades con anticipación.
Las campañas son ejecutadas por las Juntas de Sanidad en coordinación con el Comité Estatal de Sanidad Vegetal, y forman parte de la política fitosanitaria de Sinaloa, un estado donde la agricultura comercial -especialmente en maíz y leguminosas- requiere altos niveles de bioseguridad para mantener productividad y competitividad.
Machado Coronel insistió en que detener estas labores sería un retroceso. "Las campañas no se pueden frenar porque se dispararán las plagas y pueden afectar el desarrollo de los cultivos", advirtió. En un escenario donde se registran menores márgenes y costos elevados, un brote no controlado podría comprometer por completo la rentabilidad del ciclo agrícola.
Mientras avanza la siembra en el Valle del Carrizo, las autoridades fitosanitarias esperan que los productores acudan en los próximos días a regularizarse, antes de que las primeras aplicaciones de riego eleven la urgencia de un trámite que, además de obligatorio, sostiene la protección sanitaria de miles de hectáreas agrícolas.

