La soja en Paraguay mejora su panorama y vuelve a proyectar un volumen elevado
Las lluvias de diciembre reordenaron el escenario productivo y mejoraron la productividad de la soja en Paraguay, con una campaña que podría superar los 11 Mt.
La zafra de soja en Paraguay logró recomponer sus expectativas tras un giro favorable en las condiciones climáticas, que permitió dejar atrás los temores de sequía y mejorar el potencial productivo en la mayor parte de las regiones agrícolas del país. Así lo reflejan los últimos reportes de la consultora StoneX, que muestran un ajuste alcista en las proyecciones de producción.
Según el análisis más reciente, la estimación de la campaña principal fue revisada de 9,29 millones a 9,64 millones de toneladas, impulsada por una mejora generalizada en los rindes. Con el aporte de los ciclos posteriores, la producción total de soja podría superar los 11 millones de toneladas en 2026, siempre que el clima continúe acompañando en las próximas semanas.
El cambio de tendencia se explica, principalmente, por la recuperación de las lluvias durante diciembre, luego de un noviembre marcado por una fuerte preocupación ante la falta de humedad. Las precipitaciones se distribuyeron de manera más homogénea en gran parte del territorio, permitiendo una recuperación del cultivo incluso en zonas que venían castigadas en los últimos años, como el departamento de San Pedro.
A este escenario se sumaron temperaturas más moderadas, que provocaron un alargamiento poco habitual del ciclo de la oleaginosa. Este factor resultó clave, ya que permitió que las lluvias coincidieran con la fase crítica de llenado de granos, mejorando la productividad de manera transversal, desde el norte y el este del país hasta el sur de la región sojera.
Este comportamiento abre la posibilidad de nuevos ajustes en las estimaciones, a medida que avance la cosecha y se consoliden los resultados a campo. No obstante, el balance final de la campaña todavía dependerá del desarrollo de los cultivos implantados en fechas más tardías y de la evolución climática durante la segunda mitad de enero, un período sensible para definir rindes.
En el plano comercial, el ritmo de ventas continúa siendo cauto. A comienzos de enero, alrededor del 23 % de la soja futura ya estaba comprometida, una mejora frente al 19 % registrado hasta diciembre de 2025, aunque todavía por debajo del promedio histórico del 30 % de los últimos cinco años. Este comportamiento sugiere que una mayor concentración de ventas en un mismo período podría impactar sobre los premios en los próximos meses.
Con un clima que jugó a favor en el momento justo, la soja paraguaya logró recuperar terreno y mejorar sus perspectivas productivas. Ahora, el seguimiento del desarrollo final de los cultivos y las decisiones comerciales serán determinantes para confirmar el volumen definitivo y el resultado económico de la campaña.

