El arroz vuelve a subir en Brasil y la escasez de oferta presiona a toda la cadena
La escasez de arroz disponible mantiene la presión sobre los precios en Rio Grande do Sul. Mientras las industrias elevan sus ofertas, las lluvias frenan la logística y reducen las operaciones.
Los precios del arroz en cáscara registraron una nueva suba en Rio Grande do Sul durante los últimos días, impulsados por la baja disponibilidad de mercadería y por la necesidad de la industria de garantizar abastecimiento. El movimiento del mercado es seguido de cerca por los operadores debido al peso de Brasil en el comercio regional y al impacto que estas variaciones pueden tener sobre los precios y el flujo comercial en Sudamérica.
El relevamiento del Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada (Cepea) muestra que los productores mantienen una postura firme y solo comercializan volúmenes puntuales. La expectativa de que los valores continúen aumentando durante la temporada baja llevó a muchos vendedores a postergar nuevas operaciones, reduciendo aún más la cantidad de arroz disponible en el mercado.
Frente a ese escenario, las industrias comenzaron a mejorar sus ofertas para asegurarse materia prima, especialmente en las regiones próximas al puerto de Río Grande, donde la demanda resulta más intensa por la actividad comercial y exportadora.
Las lluvias complican la logística y frenan el ritmo de las operaciones
Al mismo tiempo que los precios avanzan, las persistentes precipitaciones registradas en el sur de Brasil están afectando la logística del sector, dificultando la carga y el traslado del arroz y demorando el cierre de nuevas operaciones.
Cepea señala que estas condiciones redujeron la liquidez del mercado, ya que muchos negocios quedaron pendientes hasta que mejoren las condiciones para movilizar el grano. De esta manera, el mercado enfrenta una combinación de menor disponibilidad física, dificultades logísticas y una demanda que continúa activa, factores que sostienen la firmeza de las cotizaciones.
Con la oferta ajustada y la industria obligada a competir por cada lote disponible, el poder de negociación permanece del lado de los productores, mientras los compradores intentan asegurar existencias antes de que la disponibilidad disminuya todavía más. Si estas condiciones persisten durante las próximas semanas, el mercado brasileño podría seguir mostrando precios sostenidos, con efectos sobre toda la cadena arrocera de la región.

