Uruguay alerta por paraquat en soja y endurece controles sobre agrónomos
Autoridades uruguayas advierten sobre el uso ilegal de paraquat en soja y anticipan controles estrictos que podrían impactar en exportaciones.
Uruguay emitió el 29 de abril de 2026 una alerta oficial dirigida a productores, asesores y aplicadores por el uso indebido de paraquat como desecante en soja, una práctica prohibida que podría generar residuos en grano y comprometer el acceso a mercados internacionales. La advertencia, impulsada por autoridades sanitarias, cobra relevancia en un contexto donde la trazabilidad, las normas fitosanitarias y los Límites Máximos de Residuos (LMR) son determinantes para la competitividad exportadora.
El organismo remarcó que la aplicación de paraquat en etapas previas a la cosecha contraviene las indicaciones de etiqueta, por lo que su uso con fines de desecación resulta ilegal. Estudios y antecedentes internacionales indican que incluso aplicaciones realizadas hasta 15 días antes de la trilla pueden dejar residuos detectables en el cultivo, afectando directamente la inocuidad y la comercialización.
Controles, responsabilidad técnica y presión de los mercados
Desde el punto de vista regulatorio, Uruguay enfatizó que todos los actores de la cadena agroalimentaria tienen responsabilidad directa en el uso correcto de fitosanitarios, especialmente en un escenario donde las barreras no arancelarias vinculadas a residuos son cada vez más estrictas en destinos clave.
En este marco, el paraquat -clasificado como producto de venta condicionada- requiere receta profesional para su utilización. Las autoridades anticiparon que se auditarán las bases de datos de ingenieros agrónomos que emiten estas recetas y se intensificarán los controles a campo, elevando el nivel de fiscalización en toda la cadena.
El foco está puesto en evitar incumplimientos que puedan derivar en rechazos de embarques, pérdidas económicas y deterioro de la reputación país en los mercados agrícolas globales.
Como alternativa técnica, se recordó que el diquat es actualmente el único ingrediente activo autorizado como desecante en soja, aunque su uso también debe respetar estrictamente las condiciones de etiqueta, como dosis y períodos de carencia, para no generar excesos en residuos.
Este escenario refleja una tendencia global: la creciente presión de los mercados internacionales por sistemas productivos más seguros, trazables y sustentables, donde el cumplimiento normativo se vuelve un factor clave de competitividad.
Finalmente, las autoridades confirmaron que continuarán con campañas de concientización y reforzarán los controles desde la prescripción hasta la aplicación, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de la normativa vigente y proteger la inserción internacional del complejo sojero.

