Agricultura

Alerta sanitaria por una plaga del girasol en Bolivia: refuerzan controles y evalúan el riesgo para Argentina

Detectaron jopo del girasol en Bolivia y el Senasa activó monitoreos preventivos. Aún no hay casos en el país, pero crece la vigilancia.

Ignacio Rivero
Periodista enfocado en agroindustria en Cono Sur Analiza políticas, mercados, infraestructura y cadenas de valor.

El 20 de enero de 2026, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) encendió una alerta preventiva tras la detección en Bolivia de Orobanche cumana, una maleza parásita que afecta al girasol. Aunque no hay registros en la Argentina, la cercanía geográfica eleva el riesgo de ingreso y pone en foco la sanidad de un cultivo clave para las economías regionales y la rotación agrícola.

Conocida como jopo del girasol, Orobanche cumana es una planta parásita que se adhiere a las raíces del cultivo y extrae nutrientes, afectando el crecimiento y reduciendo el rinde. Puede alcanzar entre 40 y 60 centímetros, con un tallo similar al espárrago. Su detección tardía agrava el daño productivo, de ahí la rápida reacción sanitaria en la región.

Alerta por el jopo en Bolivia

Alerta por el jopo en Bolivia

Como parte del plan preventivo, técnicos del Centro Regional La Pampa-San Luis inspeccionaron establecimientos en Catriló, Capital y Atreuco (La Pampa). No se detectó presencia de la maleza en los lotes relevados. Además, el informe oficial destacó condición hídrica adecuada a óptima y estado del cultivo entre normal y excelente en el 100% de las parcelas evaluadas, con 27% del área ya en etapas desde botón floral en adelante.

El Senasa advirtió que la dispersión ocurre por semillas microscópicas que pueden trasladarse por viento, agua, animales o incluso adheridas a calzado y vestimenta. Por eso, los controles y monitoreos continuarán durante todo el ciclo del cultivo, con foco en detección temprana y protocolos de higiene en zonas productivas.

Jopo: la planta invasiva que no quieren que llegue al país

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En paralelo, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires informó que la siembra de girasol alcanza el 84,5% de las 2,7 millones de hectáreas proyectadas a nivel nacional. Por ahora, el escenario productivo se mantiene favorable, aunque la alerta sanitaria suma una variable clave a seguir de cerca.

Con un girasol que gana protagonismo en la rotación y aporta diversificación y valor, la prevención es central. Mantener al jopo fuera del país evita pérdidas de rinde y costos de control, y protege la competitividad del cultivo en un contexto regional cada vez más interconectado.

© Ignacio Rivero para AgroLatam. Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización expresa.
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