Soja 2025/26: Córdoba marca el pulso con semillas de calidad récord y una campaña que arranca mejor de lo esperado
Un relevamiento en la principal provincia sojera después de Buenos Aires muestra que más del 90% de la semilla de soja cumple con los estándares de calidad, un dato que mejora fuerte respecto al año pasado y refuerza el potencial productivo, aunque el clima obliga a mantener cautela.
La campaña de soja 2025/26 empieza a mostrar señales positivas en uno de los corazones productivos del país. Según un informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba, la calidad de la semilla de soja utilizada esta campaña es una de las mejores de los últimos años, un dato que impacta de lleno en las expectativas de rinde.
Los análisis realizados en el Laboratorio de Semillas evaluaron el poder germinativo (PG), un indicador clave que mide la capacidad de la semilla para generar plántulas normales. El resultado fue contundente: el 92% de las muestras superó el umbral mínimo del 80%, establecido por el INASE. Esto implica una mejora de 20 puntos porcentuales respecto de la campaña pasada, un salto que no pasa desapercibido para el productor en un contexto de costos altos y márgenes ajustados.
El dato cobra aún más relevancia si se tiene en cuenta que Córdoba es históricamente la segunda provincia con mayor producción de soja del país, por lo que este resultado puede tomarse como una referencia válida para buena parte del escenario nacional. Con semillas de alta calidad, el cultivo arranca con un piso productivo más sólido, siempre y cuando el clima acompañe.
En cuanto al desarrollo de la campaña, el informe señala que los cultivos de soja de primera transitan estadios entre muy buenos y excelentes, mientras que la siembra de soja de segunda entra en su tramo final. Tras un noviembre complicado por la falta de humedad y las bajas temperaturas del suelo, las lluvias de las últimas semanas permitieron normalizar el ritmo de implantación y reducir gran parte del atraso acumulado.
El panorama de la gruesa se completa con un maíz que muestra un comportamiento más heterogéneo. En el sur cordobés, donde predominan los maíces tempranos, los avances fueron más marcados, mientras que en el norte el progreso resultó más gradual. Un dato relevante es el aumento de 8 puntos porcentuales en la superficie de maíz temprano, además de una mayor apuesta al maíz de segunda, favorecida por la mayor flexibilidad de fechas frente a la soja.
En maní y girasol, la siembra ya está finalizada y el desarrollo inicial es mayoritariamente bueno. En el caso del maní se detectaron problemas puntuales de implantación por bajas temperaturas en algunas zonas, mientras que el girasol muestra más del 60% del área en floración, confirmando un arranque sólido.
Desde lo climático, las lluvias de noviembre fueron muy desparejas, aunque en general permitieron asegurar la implantación. Sin embargo, el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional introduce un llamado de atención: para diciembre, enero y febrero se esperan precipitaciones por debajo de lo normal y temperaturas superiores al promedio, un combo que podría condicionar el desarrollo de los lotes que no lograron recomponer reservas.
Por ahora, el estado general de los cultivos es muy bueno, la presión de plagas se mantiene baja y los daños registrados no comprometen el potencial productivo. Con semillas de calidad y un arranque ordenado, la soja 2025/26 muestra credenciales para ilusionar, aunque, como siempre, el partido de fondo se juega con el clima.

