Agricultura

Bosques más fuertes: la genética como aliada frente a la sequía

Un estudio internacional con participación del INTA y el Conicet demostró que existen diferencias genéticas en la capacidad de los árboles para recuperarse del estrés hídrico, lo que permitirá seleccionar ejemplares más resistentes y diseñar bosques mejor adaptados al cambio climático.

La sequía se ha convertido en una de las mayores amenazas para la supervivencia y productividad de los bosques del planeta. Frente a este escenario, un equipo científico internacional -con participación del INTA y del Conicet- analizó más de 1.200 ejemplares de Pinus contorta, una especie ampliamente distribuida en el oeste de América del Norte, para entender cómo responden los árboles al estrés hídrico y qué factores determinan su capacidad de recuperación.

El estudio, publicado en la revista Ecology and Evolution, integró datos de crecimiento en campo, análisis de anillos de crecimiento, información climática y herramientas genómicas. A partir de esta combinación de enfoques, los investigadores identificaron un factor determinante: existen diferencias genéticas en la respuesta de los árboles a la sequía, lo que abre nuevas posibilidades para el mejoramiento genético y la reforestación adaptada a escenarios climáticos extremos.

El investigador Eduardo Cappa, del Instituto de Recursos Biológicos (IRB) del Centro de Investigación de Recursos Naturales (CIRN) del INTA e investigador independiente del Conicet, explicó que "los árboles que logran recuperarse más rápido después de una sequía mantienen un mejor desempeño a largo plazo. Este tipo de información es esencial para orientar los programas de mejoramiento forestal frente a la variabilidad climática".

Entre los resultados más destacados, el equipo desarrolló un nuevo índice que cuantifica con precisión la respuesta de los árboles a sequías repetidas, una herramienta que podría incorporarse en programas de selección genética para identificar ejemplares más resilientes. Además, se observó que los árboles originarios de regiones más cálidas y secas presentaron mejor desempeño bajo condiciones de sequía, lo que confirma que el origen poblacional es un factor clave de adaptación.

Bosques más fuertes: la genética como aliada frente a la sequía

"El enfoque integrador del estudio -que combina dendrocronología, información climática, análisis genómicos y modelado estadístico avanzado- permite comprender con mayor profundidad cómo los árboles responden al estrés climático y ofrece herramientas prácticas para planificar la reforestación y el manejo forestal en un contexto de creciente variabilidad climática", detalló Cappa.

El investigador subrayó además que "este trabajo refleja la capacidad del INTA y del Conicet para participar en investigaciones de frontera a nivel internacional y contribuir al desarrollo de estrategias forestales más sostenibles, eficientes y resilientes".

En un escenario global donde los eventos extremos son cada vez más frecuentes, la genética forestal se perfila como una aliada estratégica para fortalecer los bosques del futuro. Este avance no solo aporta conocimiento científico de vanguardia, sino también soluciones concretas para enfrentar los desafíos del cambio climático y garantizar la sustentabilidad de los ecosistemas forestales.

Agrolatam.com
Esta nota habla de: