Agricultura

Maíz en alerta: la mancha blanca avanza y amenaza el rinde en lotes tardíos

El exceso de humedad favorece la aparición de mancha blanca en maíz y enciende alarmas en planteos tardíos por posibles pérdidas de rendimiento.

Ignacio Rivero
Periodista especializado en agroindustria del Cono Sur. Analiza políticas públicas, mercados, infraestructura y cadenas de valor del sector agroalimentario.

El 7 de mayo de 2026, la Aapresid a través de su Red de Manejo de Plagas (REM) alertó sobre el avance de la mancha blanca en maíz, impulsado por lluvias persistentes, alta humedad y temperaturas moderadas. La advertencia importa porque la enfermedad amenaza el rinde, especialmente en lotes tardíos, en un contexto donde la rentabilidad del cultivo es clave para los agronegocios.

El escenario climático actual genera condiciones ideales para la proliferación de patógenos, poniendo en jaque la sanidad vegetal y obligando a los productores a reforzar estrategias de manejo dentro del esquema de buenas prácticas agrícolas (BPA).

Maíz en alerta: la mancha blanca avanza y amenaza el rinde en lotes tardíos

Qué es la mancha blanca y por qué crece su impacto

La mancha blanca del maíz es una enfermedad compleja asociada a los hongos Phaeosphaeria maydis y Phoma maydis, además de la bacteria Pantoea ananatis. Su está estrechamente ligado a ambientes con humedad superior al 60%, lluvias frecuentes y temperaturas entre 15 y 20 °C.

En campañas húmedas, como la actual, el problema se agrava por la presencia de rastrojos y malezas, que actúan como reservorios, facilitando la dispersión del patógeno a través del viento y las lluvias.

Los primeros signos se observan como pequeñas manchas blancas en las hojas, que evolucionan hacia lesiones más grandes con bordes oscuros. Con el avance, estas lesiones pueden fusionarse, afectando grandes áreas foliares.

El impacto productivo es directo: la enfermedad reduce la capacidad fotosintética del cultivo, afectando el llenado de granos y disminuyendo el rinde. Las infecciones tempranas, especialmente en floración, son las más críticas.

En los últimos ciclos agrícolas, se detectó una aparición más temprana y agresiva, lo que incrementa la incertidumbre en la planificación de la cosecha.

Maíz en alerta: la mancha blanca avanza y amenaza el rinde en lotes tardíos

Manejo integrado: la clave para minimizar pérdidas

Desde la REM destacan que el control debe basarse en un enfoque integral. Entre las principales estrategias se encuentran:

  • Elección de híbridos con mejor comportamiento sanitario, clave ante la falta de resistencia total.
  • Monitoreo permanente del cultivo, especialmente en campañas húmedas.
  • Ajuste de la fecha de siembra para evitar momentos críticos.
  • Manejo de rastrojos y correcta nutrición del cultivo, evitando excesos de nitrógeno.

En cuanto al uso de agroquímicos, recomiendan decisiones basadas en la evaluación del lote, utilizando mezclas de estrobilurinas con triazoles o carboxamidas, y prestando especial atención al momento de aplicación.

Maíz en alerta: la mancha blanca avanza y amenaza el rinde en lotes tardíos

Una campaña desafiante para el maíz argentino

El avance de la mancha blanca refleja cómo el clima y la agricultura están cada vez más interrelacionados, en un contexto de cambio climático que exige mayor tecnificación y capacidad de respuesta.

La enfermedad se consolida como un desafío creciente en la producción de granos en Argentina, donde el maíz cumple un rol central en la rotación, la generación de valor agregado y la alimentación del ganado bovino.

En un escenario donde la humedad favorece la propagación de enfermedades, anticiparse será clave para evitar pérdidas económicas. La combinación de genética, monitoreo y manejo agronómico aparece como la mejor herramienta para sostener la productividad.

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