Arándanos en el NEA: investigan su biología para mejorar rindes
Un estudio del INTA y la UNNE identificó estados florales clave para optimizar cruzamientos y potenciar el arándano regional.
Un equipo del INTA, el Instituto de Botánica del Nordeste y la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE presentó este 23 de febrero de 2026 un estudio sobre la biología reproductiva del arándano en el NEA, con el objetivo de optimizar los cruzamientos y fortalecer los programas de mejoramiento genético del cultivo. El trabajo, publicado en la revista internacional Horticulturae, aporta herramientas clave para mejorar la productividad en una de las principales regiones productoras del país.
La investigación se desarrolló en el marco de una tesis doctoral y se enfocó en el análisis de la anatomía floral y el desarrollo del polen en dos cultivares de arándano (Vaccinium corymbosum L.): Emerald y Snowchaser. Los ensayos se realizaron en plantaciones de Bella Vista (Corrientes) y Concordia (Entre Ríos), zonas estratégicas para la producción del NEA.
El eje del trabajo fue estudiar en detalle el desarrollo de las anteras y del polen, con el objetivo de identificar momentos clave dentro de la fenología del cultivo.
José Recalde, becario doctoral CONICET-CTM que desarrolla sus actividades en el INTA Concordia, explicó que "comprender cómo se desarrollan los órganos reproductivos del arándano es clave para optimizar los cruzamientos y avanzar en programas de mejoramiento genético adaptados a nuestras condiciones productivas".
Uno de los aportes centrales del estudio fue la identificación y descripción de siete estados florales, definidos a partir de características macroscópicas y validados mediante análisis anatómicos internos.
"Esta clasificación permite determinar con mayor precisión el grado de desarrollo de los órganos reproductivos a lo largo de la fenología del cultivo, un aspecto clave para la toma de decisiones en trabajos de mejoramiento", subrayó Recalde.
El equipo también vinculó estos estados florales con escalas fenológicas internacionales de referencia, como la desarrollada por la Michigan State University y la escala BBCH. Esto permite comparar resultados con investigaciones de otras regiones productoras y posicionar el conocimiento generado en el NEA dentro del circuito científico global.
Además, el estudio propuso un nuevo patrón de formación de anteras, basado en características específicas de las capas que conforman su pared en especies de la familia Ericaceae, a la que pertenece el arándano.
"Este hallazgo aporta información novedosa sobre la biología reproductiva del cultivo y amplía el conocimiento disponible a nivel internacional", indicó el investigador.
Más allá del aporte académico, el trabajo tiene implicancias directas para la competitividad de las economías regionales. Según los investigadores, contar con información precisa sobre el momento óptimo de intervención en cruzamientos puede traducirse en mayor eficiencia en la obtención de nuevas variedades, mejor adaptadas a las condiciones climáticas del NEA.
En una región donde la ventana comercial y la calidad del fruto son determinantes para acceder a mercados externos, avanzar en mejoramiento genético significa también ganar previsibilidad y estabilidad productiva.
Las investigaciones continúan y apuntan ahora a evaluar si las condiciones ambientales de Bella Vista y Concordia influyen en parámetros clave como la producción y viabilidad del polen, así como en la eficiencia de los cruzamientos intra e intervarietales, medidos a través del cuaje y la formación de semillas viables.
Los resultados finales podrían sentar las bases para el diseño de programas de mejoramiento genético específicos para el NEA, consolidando a la región como un polo estratégico en la producción de arándanos en la Argentina.
En un contexto donde la innovación tecnológica es central para sostener la competitividad de las economías regionales, este tipo de investigaciones -aunque no siempre visibles en el corto plazo- son las que terminan definiendo el futuro productivo del cultivo.

