El pasto que produce hasta 20% más y abre una nueva oportunidad ganadera
Un nuevo cultivar tolerante a la salinidad mejora la producción forrajera en campos difíciles y promete impacto económico en la ganadería.
El INTA Rafaela, en Santa Fe, presentó este 14 de mayo un nuevo cultivar de Panicum coloratum denominado Karai INTA, desarrollado para mejorar la productividad en suelos salinos. El avance resulta estratégico para la ganadería argentina porque permite aumentar la oferta forrajera en ambientes donde la producción suele verse limitada por exceso de sales y anegamientos temporarios.
El nuevo material logró hasta un 20 % más de producción de forraje respecto de otras poblaciones de la misma especie y se posiciona como una herramienta clave para sostener la rentabilidad de los sistemas ganaderos en regiones con restricciones edáficas. En un contexto de expansión del ganado bovino hacia zonas marginales, el desarrollo representa una oportunidad concreta para mejorar la estabilidad productiva del campo argentino.
Los ensayos realizados por especialistas del INTA demostraron que Karai INTA mantiene mejores niveles de crecimiento bajo estrés salino, con una mayor producción de biomasa aérea, más hojas y mayor cantidad de macollos por planta.
Según explicó María Andrea Tomás, investigadora del INTA Rafaela, el cultivar "presenta una reducción menor del crecimiento en condiciones de salinidad respecto de los materiales de base". Esa diferencia permite sostener la productividad forrajera en ambientes donde las pasturas tradicionales suelen perder rendimiento.
El programa de mejoramiento genético partió de una colección de germoplasma adaptada localmente y atravesó distintos ciclos de selección en hidroponía y validaciones a campo. El objetivo fue identificar los genotipos con mejor respuesta frente al estrés salino hasta conformar una población sintética de alto desempeño.
La aparición de Karai INTA llega en un momento donde la ganadería argentina enfrenta el desafío de producir más carne y leche en campos con limitaciones productivas. El incremento del costo de los insumos y la necesidad de mejorar la eficiencia obligan a buscar alternativas tecnológicas que permitan sostener los rindes forrajeros.
En este escenario, contar con una pastura capaz de producir más biomasa en condiciones adversas puede traducirse en mayor carga animal, mejor disponibilidad de alimento y reducción de costos suplementarios.
Además, el desarrollo se alinea con las estrategias de sustentabilidad, tecnificación e innovación agropecuaria que hoy ganan protagonismo en el agro argentino. La posibilidad de aprovechar ambientes afectados por salinidad permite ampliar la frontera productiva sin necesidad de incorporar nuevas tierras.
Los especialistas remarcan que el nuevo cultivar muestra ventajas especialmente en campos con salinidad y anegamientos temporarios, situaciones frecuentes en distintas regiones ganaderas del país.
Las pasturas subtropicales cumplen un rol clave por su crecimiento estival y adaptación a condiciones adversas. Sin embargo, la innovación de Karai INTA incorpora una mejora genética específica que incrementa tanto la persistencia como la productividad.
"El mejor desempeño bajo condiciones salinas lo posiciona como una alternativa para aumentar la oferta de forraje en este tipo de ambientes", sostuvo Tomás.
Para muchos productores, esta innovación puede representar una herramienta estratégica para estabilizar sistemas productivos afectados por el cambio climático, mejorar la cadena de valor ganadera y aumentar la rentabilidad del negocio.
El desarrollo de Karai INTA refleja el papel que cumple el INTA en la generación de tecnología agropecuaria aplicada al campo. En momentos donde la competitividad del sector depende cada vez más de la innovación, la investigación pública vuelve a posicionarse como un motor clave para mejorar la productividad y agregar valor.
La incorporación de cultivares adaptados a condiciones extremas también responde a una demanda creciente del sector ganadero, que necesita herramientas para sostener la producción frente a escenarios climáticos y económicos cada vez más desafiantes.

