Agricultura

Récord en el promedio nacional, pero sequía en el sur de Córdoba recorta fuerte el rinde del maíz 2026 clave

Sin lluvias desde diciembre, el maíz temprano pierde hasta 50% de rinde en el sur cordobés y crece la incertidumbre para soja y tardíos 2026 riesgo!

Matías Cosenza
Periodista especializado en ganadería, avicultura y salud animal, sanidad, mercados y tecnología.

El 10 de enero de 2026, técnicos y productores del sur de la provincia de Córdoba advirtieron que, mientras a nivel país se habla de una campaña récord de maíz, en esa región clave la falta de lluvias desde diciembre ya provocó pérdidas de entre 30% y 50% en los rindes del maíz temprano. La situación importa porque se trata de uno de los principales núcleos productivos del país y porque pone en duda el aporte real de la zona a la cosecha nacional, además de abrir un escenario de fuerte incertidumbre para la soja y el maíz tardío.

El contraste es marcado. Mientras los números nacionales siguen sosteniendo proyecciones optimistas, en el sur cordobés ese escenario no se va a cumplir. Los lotes muestran con claridad el impacto del estrés hídrico: donde se proyectaban rendimientos superiores a los 80 quintales por hectárea, hoy las estimaciones caen a 40-60 quintales, con una fuerte heterogeneidad según ambiente y fecha de siembra. El área más comprometida abarca el departamento General Roca, con extensión hacia el sur de Río Cuarto y señales similares en Roque Sáenz Peña.

En el mapa se ve como el sur de la provincia de Córdoba esta en sequía INTA

En el mapa se ve como el sur de la provincia de Córdoba esta en sequía INTA

El diagnóstico lo aporta Guillermo Rivetti, ingeniero agrónomo, asesor privado y productor de la zona. Según explicó, el quiebre se dio a partir de noviembre. "Hasta ese momento veníamos bien, pero empezaron a pasar frentes que no dejaban agua", señaló. En diciembre, las precipitaciones oscilaron entre 15 y 40 milímetros, muy lejos del promedio histórico de 110 a 115 mm, y en enero apenas se acumularon 20 a 25 milímetros. "A mitad de mes no tenemos ni el 10% de lo que debería llover", resumió.

El impacto más severo se concentra en los maíces tempranos, que este año habían ganado superficie gracias a un invierno húmedo y perfiles bien cargados. Esa apuesta quedó truncada cuando el cultivo atravesó floración sin agua suficiente, el momento más crítico para la definición del rinde. En la franja norte de General Roca hay lotes con pérdidas del 30 al 50%, y algunos directamente perdidos, que pasarán a picado. Hacia el sur del departamento, la situación es algo más benigna, con rindes aún en el rango de 60 a 70 quintales.

El girasol, en cambio, muestra un comportamiento más defensivo. Si bien también habrá bajas, Rivetti estima que las pérdidas no superarían el 15 al 20%, manteniéndose como el cultivo más estable del esquema productivo regional.

La mayor incógnita se traslada ahora a la soja y al maíz tardío. Por el momento, esos cultivos no muestran un deterioro generalizado, aunque ya se registran pérdidas de superficie en ambientes más frágiles. Según el asesor, cerca del 90% podría salvarse si las lluvias llegan en febrero, pero cada semana sin agua reduce ese margen de recuperación.

Una situación similar se observa en la zona de Vicuña Mackenna, en el departamento Río Cuarto. Allí, Sebastián Laborde, productor y director del Distrito 4º de la Sociedad Rural Argentina, señaló que los maíces tempranos atravesaron la floración en plena sequía, con pérdidas estimadas entre 25 y 45%. "Eso no se recupera", advirtió, y remarcó que de acá a fin de mes se define todo.

Maiz con signos de estres hídrico

Maiz con signos de estres hídrico

El impacto ya empieza a sentirse también en la ganadería, por la falta de pasto y forraje. "Muchos vamos a tener que resignar maíz para picar y sostener los animales", alertó Laborde, describiendo un escenario de decisiones forzadas, mayores costos y pérdidas productivas.

Desde la Bolsa de Comercio de Rosario, el meteorólogo Cristian Russo confirmó que los mapas de anomalías hídricas muestran un foco de sequía muy marcado en el sur de Córdoba, particularmente en Río Cuarto. A eso se suman altas temperaturas, viento y baja humedad, un combo que aceleró el deterioro de cultivos que hasta Navidad mostraban muy buen potencial.

En el sudeste provincial, en departamentos como Marcos Juárez y Unión, el deterioro también empieza a notarse. Allí, los buenos arranques de campaña ya no alcanzan para compensar dos meses consecutivos sin lluvias, dejando a las sojas de primera y los maíces tardíos como los cultivos más comprometidos, a la espera de un febrero que será determinante.

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