Girasol 2026/27: los márgenes vuelven a ponerlo al frente de la gruesa
Con precios firmes y una relación favorable con los insumos, el girasol gana terreno en Buenos Aires. El Niño obliga a afinar el manejo.
El girasol llega a la campaña 2026/27 como uno de los cultivos mejor posicionados del sur bonaerense, según un análisis elaborado por el ingeniero agrónomo Diego Aguilera y compartido por la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR) este 19 de agosto. Los números de Mar y Sierras muestran márgenes superiores a los de otras alternativas de gruesa, mientras los precios permiten empezar a cerrar ventas. Para el productor argentino, la oportunidad importa por partida doble: aparece después de campañas de márgenes ajustados y en momentos en que la soja sigue condicionada por los derechos de exportación. Pero hay una advertencia: un Niño fuerte podría convertir la ventaja comercial en un desafío agronómico.
El girasol saca ventaja en margen y precio
Los gráficos del informe permiten dimensionar la diferencia. En ambientes serranos de potencial medio, el girasol alto oleico alcanza un margen neto de US$ 171 por hectárea y una rentabilidad del 21%, mientras el girasol común obtiene US$ 113 y 14%. El maíz de loma queda en US$ 78 y 8%, pero el contraste más fuerte aparece con la soja de primera: arroja US$ 72 por hectárea negativos y una rentabilidad de -10%. En alto potencial, la oleaginosa mantiene el liderazgo: el alto oleico llega a US$ 248 por hectárea, por encima del girasol común y del maíz. Es una señal concreta para la planificación, aunque no habilita a expandir área sin respetar rotaciones, residuales y antecedentes sanitarios.
Márgenes de los principales cultivos analizados
| Cultivo / ambiente | Margen neto (US$/ha) | Rentabilidad |
|---|---|---|
| Girasol AO - potencial medio | 171 | 21% |
| Girasol común - potencial medio | 113 | 14% |
| Maíz loma - potencial medio | 78 | 8% |
| Soja 1ª - potencial medio | -72 | -10% |
| Girasol AO - alto potencial | 248 | 30% |
| Girasol común - alto potencial | 184 | 22% |
| Maíz - alto potencial | 182 | 18% |
| Soja 1ª - alto potencial | 76 | 10% |
Fuente: CREA difundido por ASAGIR.
La otra señal fuerte está en la comercialización. El concepto de "precio de dolor" calcula cuánto debería valer el grano para pagar costos directos, alquiler y administración y, además, conseguir una renta objetivo del 10%. Allí el alto oleico vuelve a mostrar fortaleza: en potencial medio, el precio planificado supera en 8% esa referencia y, en alto potencial, la brecha llega al 14%. Frente a ese escenario, el análisis recomienda considerar ventas del 30% al 40% de la producción estimada cuando precio base más prima se ubiquen entre US$ 400 y US$ 420 por tonelada, antes de sumar la bonificación por materia grasa. La estrategia apunta menos a acertar el máximo que a construir un promedio rentable.
Precio de equilibrio con una renta objetivo del 10%
| Cultivo | Potencial medio (US$/t) | Alto potencial (US$/t) |
| Maíz | 195 | 182 |
| Girasol común | 382 | 362 |
| Girasol alto oleico | 381 | 361 |
| Soja de primera | 391 | 329 |
Fuente: "Precio de dolor granos con renta objetivo 10%",
El gráfico de FAS teórico contra mercado agrega una pieza central. Para girasol disponible, el informe calcula un FAS teórico de US$ 378 por tonelada frente a un mercado de US$ 420, una prima de US$ 42 o 11%. En futuros, el FAS teórico se ubica en US$ 380 y el mercado en US$ 400: el premio baja a US$ 20, pero continúa siendo del 5%. Es el diferencial más atractivo entre los granos disponibles comparados. Maíz muestra 7%, soja 3% y trigo 0%. La lectura es importante: el mercado está pagando al girasol por encima de la capacidad teórica de pago calculada, una anomalía favorable que refuerza el argumento de comenzar a fijar precio cuando el margen ya satisface los objetivos del negocio.
Mercado versus FAS teórico
| Grano | Disponible: diferencia | Futuro: diferencia |
| Trigo | 0% | 0% |
| Maíz | +7% | +3% |
| Soja | +3% | -2% |
| Girasol | +11% | +5% |
| Cebada CE | -1% | +3% |
| Cebada FO | 0% | +3% |
Fuente: elaboración de nuestra redacción sobre el gráfico "Comparación FAS teórico y mercado",
Más hectáreas y El Niño: dónde puede cambiar el negocio
El viento de cola no viene solamente del mercado doméstico. La guerra entre Rusia y Ucrania, las tensiones en Medio Oriente, la demanda vinculada a biocombustibles y los problemas de rendimiento europeos por sequía y altas temperaturas sostienen el escenario internacional. Pero Argentina también agrega oferta: el informe proyecta 3 millones de hectáreas sembradas, contra un promedio de 2,25 millones en las últimas cinco campañas, un salto de alrededor del 33%. Con una cosecha potencialmente mayor y una cantidad de compradores todavía inferior a la de otros cultivos, mantener activa la exportación de grano será clave para darle fluidez al mercado. Por eso, con valores que ya permiten capturar rentabilidad, la comercialización anticipada aparece como una cobertura frente al crecimiento de la oferta.
Los gráficos también dejan una enseñanza que va más allá de discutir cada dólar de costo. El análisis de ocho gestiones CREA muestra que precio y rendimiento son, por amplio margen, las variables que más mueven el margen bruto del girasol: una variación del 10% puede modificar el resultado aproximadamente US$ 50 por hectárea. Semilla, flete, cosecha, siembra, urea o agroquímicos presentan impactos mucho menores, generalmente entre US$ 1 y US$ 7 por hectárea ante cambios equivalentes. A eso se suma una relación insumo-producto favorable: frente a referencias históricas, se necesita 30% menos girasol para comprar urea, 10% menos para semilla, 13% menos para labores y 5% menos para flete. El DAP es la excepción, con un deterioro del 12%.
Cómo cambió la relación insumo-producto
| Insumo / servicio | Variación | Lectura para el productor |
| Urea | -30% | Muy favorable |
| Labores (UTA) | -13% | Favorable |
| Semilla | -10% | Favorable |
| Flete | -5% | Favorable |
| DAP | +12% | Desfavorable |
El clima será, finalmente, la variable que puede poner a prueba toda la ecuación. Ante un Niño fuerte y lluvias superiores a lo normal entre septiembre y diciembre, la ventana de trabajo podría achicarse. En Mar y Sierras Costera, la fecha óptima se concentra en la segunda quincena de octubre; en la zona Serrana, entre fines de octubre y la primera mitad de noviembre. Hasta aproximadamente el 25 de noviembre todavía podrían sostenerse rindes bonificados interesantes. Después, habrá que recalcular y comparar contra una soja de primera tardía. La recomendación incluye llegar con barbechos, maquinaria y logística preparados, asegurar preemergentes y ajustar la nutrición según ambiente y disponibilidad de nitrógeno.
En fertilización, el planteo contempla entre 100 y 140 kilos de urea 46% por hectárea, pero sin perder de vista el riesgo sanitario. Un exceso de nitrógeno puede generar canopeos demasiado cerrados y favorecer enfermedades como Phomopsis, mientras un año húmedo podría elevar la presión de Alternaria, Septoria o Phoma y aumentar la necesidad de fungicidas. Ahí aparece la paradoja de la campaña: el agua puede levantar el techo productivo y, al mismo tiempo, multiplicar los problemas de manejo. Con márgenes, precios y relaciones insumo-producto a favor, el girasol tiene una oportunidad difícil de ignorar; capturarla dependerá de producir kilos, asegurar precio y anticipar las decisiones agronómicas antes de que el clima las tome por el productor.

