Semillas nativas: clave para restaurar ecosistemas del Río de la Plata
Investigadores del INTA avanzan en técnicas para multiplicar especies nativas y restaurar ambientes degradados en la región ribereña.
Un equipo del INTA IPAF Pampeano avanzó en el estudio de semillas nativas como el chal-chal (Allophylus edulis) para restaurar los ambientes del Río de la Plata, en una investigación difundida en 2026. El hallazgo central es que estas semillas pierden rápidamente su viabilidad, lo que obliga a sembrarlas inmediatamente tras la recolección, un dato clave para viveristas y proyectos de restauración.
Este avance es estratégico porque impacta directamente en la recuperación de ecosistemas degradados, un desafío creciente en zonas altamente intervenidas como el AMBA.
El desafío de producir especies nativas
La restauración de ambientes ribereños enfrenta una limitante crítica: la escasa disponibilidad de semillas viables. Según el estudio, las semillas frescas recolectadas en diciembre alcanzaron una emergencia del 61,38%, mientras que aquellas almacenadas durante un año mostraron germinación nula.
El investigador Marcelo Miranda destacó que incluso con niveles intermedios de humedad, la germinación cae drásticamente, lo que refuerza la necesidad de protocolos precisos de manejo.
Ambientes ribereños bajo presión
Los ecosistemas del Río de la Plata combinan pastizales, talares y montes ribereños que hoy están fuertemente afectados por la urbanización y las actividades productivas. En este contexto, las especies nativas cumplen funciones esenciales:
- Regulación de excesos hídricos
- Recarga de acuíferos
- Formación de biocorredores para la fauna
Su recuperación es clave para garantizar la sustentabilidad ambiental y la resiliencia frente al cambio climático.
Cómo multiplicar plantas nativas con éxito
El estudio detalla que la propagación puede realizarse mediante:
- Reproducción sexual por semillas, clave para mantener diversidad genética
- Reproducción asexual o clonal
Además, algunas especies requieren tratamientos pregerminativos como:
- Hidratación
- Escarificación
- Estratificación
A pesar de estos requerimientos, Miranda remarcó que las especies nativas no demandan alta tecnificación, lo que abre oportunidades para viveros pequeños y modelos de producción basados en el asociativismo.
El trabajo del INTA sienta bases para mejorar la disponibilidad de plantines nativos, fundamentales para proyectos de restauración ecológica. La generación de protocolos específicos por especie permitirá escalar la producción y fortalecer iniciativas públicas y privadas.

