El Niño abre una oportunidad de US$ 4.000 millones para la cosecha argentina
Maíz y soja podrían sumar 11 millones de toneladas si se repite la respuesta histórica al fenómeno. El impacto económico sería significativo.
El Niño podría agregar alrededor de US$ 4.000 millones al valor de la producción argentina de maíz y soja durante la campaña 2026/27, según una estimación difundida este 14 de septiembre por Juan Manuel Garzón y Valentino Costamagna, investigadores del IERAL de la Fundación Mediterránea. El cálculo parte de cómo respondieron históricamente los rindes frente al fenómeno climático y proyecta 5,6 millones de toneladas adicionales de maíz y 5,4 millones de soja. Para el agro y la economía argentina, el dato importa porque esos 11 millones de toneladas podrían traducirse en mayor actividad, exportaciones e ingreso de divisas.
La estimación se apoya en lo sucedido durante las últimas 28 campañas en 196 departamentos de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa, Santa Fe y Santiago del Estero, que representan una superficie cosechada promedio superior a 18 millones de hectáreas. Dentro de ese período, los investigadores identificaron 10 campañas bajo El Niño, 12 bajo La Niña y seis neutrales. La conclusión estadística es contundente: considerando las seis provincias en conjunto, los rindes tendieron a ubicarse por encima de sus niveles históricos durante El Niño y por debajo durante La Niña, aunque con diferencias importantes entre cultivos y regiones.
Rindes históricos según la fase del ENSO
| Cultivo | El Niño | La Niña |
|---|---|---|
| Maíz | +10,3% | -9,9% |
| Soja de primera | +10,1% | -9,4% |
| Soja de segunda | +13,6% | -13,5% |
| Soja total | +10,8% | -9,8% |
| Fuente: IERAL de Fundación Mediterránea sobre datos de SAGyP, NOAA y AgroENSO. |
En maíz, las campañas Niño mostraron rindes 10,3% superiores al nivel histórico, mientras que durante La Niña se ubicaron 9,9% por debajo: una brecha de 20,2 puntos porcentuales. En soja total, el contraste fue incluso algo mayor, con +10,8% durante El Niño y -9,8% durante La Niña. La soja de segunda aparece como uno de los cultivos más sensibles: la distancia entre ambos escenarios alcanza 27 puntos. Además, en campañas secas no solamente cae el rendimiento: el área sembrada que finalmente no se cosecha pasa de 1,9% durante El Niño a 6,4% bajo La Niña, agregando otra dimensión al riesgo productivo.
El mapa de El Niño: dónde puede sentirse más y cuánto vale para la Argentina
El beneficio potencial está lejos de distribuirse de manera uniforme. Entre Ríos aparece como la provincia con la respuesta histórica más marcada en maíz: durante los episodios Niño, los rindes estuvieron 18,4% por encima de su nivel habitual, frente a una caída de 20,4% durante La Niña. Son casi 39 puntos de distancia. Santa Fe también exhibe una sensibilidad importante, mientras que Buenos Aires presenta una respuesta relativamente equilibrada entre soja y maíz. Córdoba, por su parte, muestra una mayor amplitud en soja. En el otro extremo aparece Santiago del Estero, donde la relación entre ENSO y rendimiento de maíz resulta considerablemente más débil.
Cómo respondieron las provincias durante El Niño
| Provincia | Maíz | Soja total |
|---|---|---|
| Entre Ríos | +18,4% | +11,9% |
| Santa Fe | +11,0% | +9,7% |
| Buenos Aires | +11,0% | +10,2% |
| Córdoba | +9,3% | +11,7% |
| La Pampa | +8,1% | +13,0% |
| Santiago del Estero | +1,2% | +7,0% |
| Fuente: IERAL de Fundación Mediterránea sobre datos de SAGyP, NOAA y AgroENSO. |
Las diferencias incluso aparecen dentro de una misma provincia. En Buenos Aires, por ejemplo, el norte y nordeste presentan una respuesta del maíz más intensa al ENSO, mientras que hacia el sudeste y sudoeste la sensibilidad histórica disminuye. En Santa Fe, varios departamentos del centro y norte aparecen entre los más sensibles, mientras que el sur agrícola registra respuestas más moderadas. Córdoba muestra menor sensibilidad hacia sectores occidentales y serranos y mayor respuesta en áreas del este y centro-sur. El análisis territorial refuerza una advertencia: hablar de un "año Niño" para toda la agricultura argentina esconde realidades productivas muy diferentes.
El ejercicio económico lleva esa ventaja histórica a toneladas y dólares. Con una escala productiva semejante a la de las últimas campañas, los investigadores estiman que El Niño podría aportar unos 5,6 millones de toneladas adicionales de maíz y 5,4 millones de soja frente a rindes típicos. Utilizando precios FOB de US$ 240 por tonelada para el cereal y US$ 500 para la oleaginosa, el diferencial alcanzaría aproximadamente US$ 4.000 millones. No se trata todavía de dólares asegurados: es una estimación del valor adicional que podría generar la producción si la respuesta de los cultivos acompaña el comportamiento observado históricamente.
El potencial económico detrás de una campaña Niño
| Cultivo | Producción adicional | Precio FOB considerado |
|---|---|---|
| Maíz | 5,6 millones de toneladas | US$ 240/t |
| Soja | 5,4 millones de toneladas | US$ 500/t |
| Total | 11 millones de toneladas | ? US$ 4.000 millones |
| Fuente: estimaciones de IERAL de Fundación Mediterránea. |
Sin embargo, el informe introduce una cautela decisiva para productores y mercados: un Niño fuerte no garantiza automáticamente rindes extraordinarios. La evidencia indica que conocer la fase del ENSO ayuda a inclinar las probabilidades, pero la intensidad puntual del fenómeno no permite multiplicar linealmente el beneficio esperado. La distribución de las lluvias, su llegada durante períodos críticos, las temperaturas, el agua disponible inicialmente en los perfiles y los problemas agronómicos y sanitarios terminarán definiendo cuánto del potencial se transforma efectivamente en granos. Por eso, la señal para 2026/27 es favorable, pero todavía depende de cómo y dónde llueva.

