Feedlots récord: 2 millones de vacunos anticipan más oferta para el cierre de 2026
La faena cayó 10% hasta agosto, pero los feedlots alojan 2,086 millones de vacunos. Rosgan proyecta una mayor salida de hacienda hacia fin de año.
La ganadería argentina llegó a septiembre de 2026 con una combinación que pone al mercado ante un cierre de año decisivo: entre enero y agosto se faenaron 8,13 millones de cabezas, 10% menos que un año atrás, mientras los feedlots acumulaban un récord de 2,086 millones de vacunos. El dato, analizado por Rosgan sobre registros oficiales, importa porque una parte significativa de esa hacienda podría salir de los corrales en los próximos cuatro meses y modificar la disponibilidad de animales para la industria, en un escenario marcado hasta ahora por una mayor retención y ciclos productivos más largos.
Menos faena, más kilos y corrales cargados: las señales que deja el mercado
La retracción de la faena no comenzó ahora. Agosto representó el decimocuarto mes consecutivo con una cantidad de animales faenados inferior a la del mismo período del año anterior. A la vez, la participación de hembras descendió hasta el 43,1%, su nivel más bajo desde junio de 2021. Para Rosgan, el movimiento muestra una mayor retención destinada a preservar la capacidad productiva futura. Pero hay otra transformación detrás de los números: productores y engordadores están extendiendo las etapas de recría y engorde, demorando la terminación y consiguiendo animales con mayor peso antes de enviarlos al frigorífico.
Ese proceso ya tiene un resultado concreto sobre la producción. El peso promedio de la res faenada alcanzó en agosto los 246 kilos, 11 kilos más que un año atrás y el registro más alto en más de tres décadas. En otras palabras, la caída en el número de cabezas está siendo compensada, al menos parcialmente, por una mayor cantidad de carne obtenida por animal. Para la cadena ganadera argentina, el cambio resulta relevante porque muestra que una menor faena no necesariamente se traduce en la misma proporción de caída en toneladas producidas y confirma el impacto que están teniendo los ciclos más largos sobre la estructura de la oferta.
Stock de animales en feedlots: evolución mensual 2025-2026
| Mes | Stock 2025 (millones) | Stock 2026 (millones) |
|---|---|---|
| Enero | 1,72 | 1,85 |
| Febrero | 1,69 | 1,81 |
| Marzo | 1,73 | 1,88 |
| Abril | 1,81 | 1,99 |
| Mayo | 1,93 | 2,04 |
| Junio | 2,01 | 2,18 |
| Julio | 2,05 | 2,17 |
| Agosto | 2,03 | 2,13 |
| Septiembre | 1,98 | 2,09 |
| Octubre | 1,92 | - |
| Noviembre | 1,83 | - |
| Diciembre | 1,81 | - |
| Fuente: Rosgan, sobre datos de SENASA. Valores en millones de cabezas. |
El nivel de ocupación de los corrales explica por qué todas las miradas están puestas sobre el último cuatrimestre. Según los registros de SENASA al 1° de septiembre citados por Rosgan, los feedlots alojaban exactamente 2,086 millones de vacunos, 5,6% más que un año antes y en niveles récord. Durante agosto ingresaron 341.098 animales, una caída interanual del 14%, mientras las salidas fueron de 431.280 cabezas, 7,3% menos. Así, aunque los establecimientos reciben menos hacienda, también vienen demorando la salida de los animales encerrados, una dinámica consistente con el alargamiento de los ciclos de producción.
La importancia de esa acumulación creció además por el peso estructural que adquirió el engorde a corral dentro del negocio ganadero argentino. Los feedlots explican actualmente cerca del 38% de los animales enviados a faena, frente a aproximadamente el 30% que representaban en 2020. Por eso, cualquier aceleración o demora en las salidas tiene capacidad para modificar el volumen disponible para frigoríficos y consumidores. El interrogante no pasa solamente por cuántos animales están encerrados, sino por cuándo se transformarán efectivamente en oferta, un factor que puede resultar determinante para la evolución del mercado durante los próximos meses.
Fin de año: hasta 1,6 millones de cabezas podrían abandonar los feedlots
La estacionalidad aporta una pista sobre lo que puede ocurrir. Históricamente, los últimos cuatro meses concentran una parte importante de las salidas de los corrales, con octubre entre los períodos de mayor movimiento. Si ese patrón vuelve a repetirse, Rosgan calcula que podrían salir alrededor de 400.000 animales mensuales entre septiembre y diciembre, es decir, cerca de 1,6 millones de cabezas durante el último cuatrimestre. La estimación no supone necesariamente una oferta extraordinaria: se trata de animales que ya están dentro del sistema y cuya incidencia sobre el mercado dependerá, fundamentalmente, de la velocidad con la que lleguen a faena.
Estacionalidad de la oferta de feedlots
| Mes | Diferencia vs. promedio mensual | Comportamiento |
|---|---|---|
| Enero | -5,4% | Por debajo |
| Febrero | -9,6% | Por debajo |
| Marzo | -3,3% | Por debajo |
| Abril | -7,0% | Por debajo |
| Mayo | +1,1% | Por encima |
| Junio | -2,5% | Por debajo |
| Julio | +4,5% | Por encima |
| Agosto | +7,1% | Por encima |
| Septiembre | +1,6% | Por encima |
| Octubre | +6,7% | Por encima |
| Noviembre | +2,0% | Por encima |
| Diciembre | +4,8% | Por encima |
| Fuente: Rosgan, sobre datos de SENASA de egresos de feedlots. |
La curva estacional ayuda a dimensionar el desafío: octubre registra una oferta 6,7% superior al promedio mensual, mientras diciembre se ubica 4,8% arriba. Si la participación de los corrales continúa cerca del 38%, los 1,6 millones de animales proyectados podrían estar asociados a una faena total de entre 4,2 y 4,3 millones de cabezas entre septiembre y diciembre. Sumadas a las 8,1 millones acumuladas hasta agosto, las estimaciones planteadas en el informe ubicarían el cierre de 2026 en aproximadamente 12,3 a 12,4 millones de animales faenados, aunque el ritmo efectivo de salida seguirá siendo la variable central.
En ese escenario aparece un factor capaz de alterar las proyecciones: El Niño y un eventual exceso de lluvias. De acuerdo con el análisis citado, las precipitaciones podrían dificultar tanto el manejo de los sistemas pastoriles como la operatoria de los feedlots, afectando capacidad de recepción y márgenes. El mercado argentino llega así al último tramo de 2026 con menos faena acumulada, animales más pesados y corrales históricamente cargados. Más que una inevitable "lluvia" de hacienda, los números plantean una oferta potencial considerable cuya incidencia dependerá de cuán rápido esos más de dos millones de vacunos encerrados comiencen a llegar a los frigoríficos.

