Bioestimulantes

Los brasinoesteroides emergen como la nueva frontera para aumentar rindes y resistir el clima

Estas fitohormonas naturales ganan protagonismo en la agricultura moderna por su capacidad para mejorar productividad, calidad y tolerancia al estrés climático

Luis Ernesto Delgado
Redactor con base en EE.UU. que cubre mercados agrícolas, comercio agroalimentario y políticas públicas con foco internacional.

Los brasinoesteroides, un grupo de hormonas vegetales presentes naturalmente en las plantas, comienzan a posicionarse como una de las herramientas más prometedoras para enfrentar los desafíos de la agricultura moderna. En un contexto marcado por el cambio climático, las olas de calor, la escasez hídrica y la necesidad de producir más alimentos, estas moléculas están despertando un creciente interés por su capacidad para mejorar el crecimiento, aumentar la tolerancia al estrés y elevar la calidad de las cosechas.

Aunque se encuentran en concentraciones extremadamente bajas dentro de las plantas, su impacto fisiológico es enorme. Los brasinoesteroides se localizan principalmente en tejidos de alta actividad metabólica, como el polen, las hojas jóvenes, las flores y las semillas, donde regulan procesos esenciales del desarrollo vegetal.

Los brasinoesteroides emergen como la nueva frontera para aumentar rindes y resistir el clima

Los brasinoesteroides (BRs) constituyen el sexto gran grupo de fitohormonas vegetales, junto a las auxinas, giberelinas, citoquininas, ácido abscísico y etileno.

Su descubrimiento surgió a partir de investigaciones realizadas en extractos de polen de colza (Brassica napus), de donde deriva su nombre. Desde entonces, la investigación científica identificó más de 70 compuestos relacionados, siendo la brasinolida la molécula biológicamente más activa.

La ausencia o deficiencia de estas hormonas puede provocar problemas severos en las plantas, incluyendo enanismo, menor fertilidad y alteraciones foliares, lo que demuestra la importancia estratégica de estas moléculas en la fisiología vegetal.

Los brasinoesteroides emergen como la nueva frontera para aumentar rindes y resistir el clima

Actualmente, para su utilización comercial, la industria produce análogos sintéticos como la 24-epibrasinólida y la 28-homobrasinólida, permitiendo su incorporación en formulaciones bioestimulantes de uso agrícola.

El interés global por los brasinoesteroides se debe principalmente a su extraordinaria capacidad para mejorar la respuesta de las plantas frente a condiciones adversas.Entre sus principales beneficios se destacan:

Principales funciones agronómicas de los brasinoesteroides

FunciónRespuesta fisiológicaBeneficio productivo
Estimulación del crecimientoMayor división y elongación celularIncremento de biomasa y vigor
Desarrollo radicularMayor rizogénesisMejor absorción de agua y nutrientes
Tolerancia al estrésActivación de mecanismos de defensaMayor resiliencia climática
Floración y cuajadoMejor viabilidad del polenMayor rendimiento
Calidad del frutoIncremento de azúcares y coloraciónMayor valor comercial

Los estudios muestran que estas fitohormonas pueden ayudar a las plantas a tolerar situaciones de sequía, salinidad, estrés oxidativo, bajas temperaturas y olas de calor, aspectos que se han convertido en grandes amenazas para la producción agrícola mundial.

Asimismo, favorecen la retención de frutos, retrasan la senescencia y permiten mantener la actividad fotosintética durante más tiempo, contribuyendo directamente al rendimiento final.

Otro de los aspectos más valorados es su influencia sobre la calidad de la cosecha. Diversas investigaciones muestran que la aplicación de brasinoesteroides puede generar frutos de mayor tamaño, mejor coloración y mayores contenidos de azúcares y compuestos nutricionales, características cada vez más demandadas por los mercados internacionales.

Principales beneficios sobre la calidad de la producción

ParámetroEfecto observadoImpacto económico
Calibre del frutoIncrementoMayor valor comercial
ColoraciónMejora visualMejor aceptación de mercado
Contenido de azúcaresIncrementoMayor calidad organoléptica
Vida fisiológicaSenescencia más lentaMejor poscosecha

Por este motivo, las aplicaciones suelen concentrarse en momentos estratégicos del ciclo del cultivo:

  • Post-trasplante, para reducir el estrés de implantación.
  • Prefloración y floración, para mejorar el cuajado.
  • Desarrollo de frutos, para potenciar calidad y tamaño.
  • Antes de eventos climáticos extremos, para aumentar la tolerancia.

El futuro de la bioestimulación pasa por la fisiología vegetal.

Los brasinoesteroides emergen como la nueva frontera para aumentar rindes y resistir el clima

En el mercado agrícola, los brasinoesteroides rara vez se utilizan de manera aislada. Lo habitual es encontrarlos combinados con aminoácidos, extractos de algas, nutrientes y otros bioestimulantes, buscando generar efectos sinérgicos sobre el metabolismo vegetal.

Su creciente adopción refleja una tendencia cada vez más fuerte en la agricultura mundial: intervenir directamente sobre la fisiología de las plantas para mejorar la eficiencia productiva.

Para productores de América Latina, donde los eventos climáticos extremos son cada vez más frecuentes, estas tecnologías podrían convertirse en herramientas estratégicas para sostener los rindes y reducir la vulnerabilidad de los sistemas productivos.

La próxima gran transformación agrícola podría no venir únicamente de nuevas semillas o maquinaria más sofisticada, sino de la capacidad de comprender y gestionar el complejo lenguaje hormonal de las plantas.

Los brasinoesteroides aparecen como una de las moléculas más prometedoras de la nueva generación de bioestimulantes, capaces de combinar productividad, calidad y resiliencia climática.

Su capacidad para mejorar el desempeño fisiológico de los cultivos y aumentar la adaptación frente a condiciones adversas los posiciona como un componente clave de la agricultura del futuro, alineándose con las demandas de una producción cada vez más eficiente y sostenible.

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