A pocas horas por tierra: el arándano chileno suma un nuevo mercado en Sudamérica
Paraguay habilitó el ingreso de fruta fresca desde Chile bajo un nuevo protocolo. La cercanía abre una oportunidad para ampliar las ventas dentro de la región.
Los arándanos frescos chilenos quedaron habilitados para ingresar a Paraguay desde el 1 de septiembre de 2026, tras la entrada en vigencia de un nuevo protocolo fitosanitario acordado entre las autoridades sanitarias de ambos países. La apertura suma un destino regional para una industria que durante la campaña 2025/26 exportó cerca de 52.000 toneladas de fruta fresca y que busca ampliar su presencia más allá de sus compradores tradicionales. Paraguay presenta además una ventaja particular: la posibilidad de abastecerlo mediante transporte terrestre, con menores distancias que los grandes destinos internacionales y una logística comparable con las operaciones que Chile ya realiza hacia Argentina.
El acceso se produce mientras Latinoamérica comienza a adquirir mayor relevancia dentro de la estrategia comercial del sector. De las 52.000 toneladas despachadas por Chile durante la última temporada, alrededor de 1.800 toneladas tuvieron como destino mercados latinoamericanos, un volumen que creció 10% interanual. Argentina concentró el 59% de esos envíos regionales, mientras Brasil representó otro 19%. Aunque la participación de América Latina todavía es pequeña frente al negocio exportador total, la incorporación de Paraguay permite ampliar la base de compradores y desarrollar mercados próximos donde el consumo tiene margen para crecer.
Paraguay abre una ruta corta para una fruta que viaja miles de kilómetros
La proximidad puede convertirse en uno de los principales argumentos comerciales. A diferencia de los embarques hacia mercados distantes, que requieren extensos viajes marítimos y una cuidadosa administración de la vida poscosecha, la fruta destinada a Paraguay puede movilizarse por carretera desde las zonas productoras chilenas. Exportadores del sector consideran que se trata de una operación viable y similar a la utilizada para abastecer Argentina, donde ya existe experiencia con este tipo de logística. Para una fruta perecedera, reducir tiempos entre origen y destino puede favorecer tanto la condición del producto como la flexibilidad de abastecimiento.
El interés por Paraguay ya existía antes de completar la negociación sanitaria. Evaluaciones realizadas desde 2023 en supermercados de Asunción habían detectado presencia de arándanos en góndola, pero también posibilidades de competir mediante una mejor combinación de precio, calidad y experiencia de consumo. Cadenas comerciales paraguayas mostraron interés en incorporar oferta procedente de Chile, según representantes de la industria. La habilitación fitosanitaria elimina ahora una de las principales barreras para transformar esas conversaciones en operaciones comerciales efectivas.
El ingreso, sin embargo, estará sujeto a controles específicos destinados a evitar la introducción de Lobesia botrana, una de las plagas de mayor importancia para la fruticultura chilena. El Sistema de Mitigación de Riesgo acordado entre el Servicio Agrícola y Ganadero de Chile (SAG) y el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas de Paraguay (SENAVE) establece requisitos desde el predio hasta la certificación final. Productores y establecimientos de embalaje que quieran participar deberán estar registrados y autorizados antes de poder operar bajo el nuevo esquema.
Lobesia botrana es la plaga considerada por el nuevo protocolo fitosanitario para habilitar el ingreso de arándanos chilenos a Paraguay.
Los campos incorporados al sistema tendrán que contar con trampas para vigilar la presencia de la plaga. Si aparece un brote, se establecerá un área reglamentada de 3 kilómetros de radio y los predios de arándanos comprendidos dentro de esa superficie deberán someterse a una prospección específica. El control tendrá que realizarse entre 15 días y un día antes de la cosecha, con una vigencia de 30 días, e incluirá la revisión de 300 corimbos procedentes de 150 plantas por predio registrado.
Dos caminos para exportar y un desafío: convertir la apertura en ventas
Una particularidad del protocolo es que establece dos alternativas para acceder al mercado paraguayo. Los arándanos provenientes de predios que cumplan las condiciones sanitarias podrán avanzar mediante inspección oficial del SAG. Para partidas de 1.000 cajas o más, se deberá revisar el 1% de los envases, mientras que en lotes menores la inspección comprenderá diez cajas. Este mecanismo permite certificar la fruta sin recurrir automáticamente a tratamientos adicionales cuando se cumplen las condiciones exigidas.
Cuando un predio no califique bajo esa alternativa o se detecte Lobesia botrana durante el proceso, la exportación todavía podrá realizarse mediante fumigación con bromuro de metilo, respetando los parámetros técnicos establecidos y dejando constancia del tratamiento en el certificado fitosanitario. El esquema evita que una detección cierre necesariamente el mercado para toda la operación, aunque implica condiciones diferentes y costos que deberán incorporarse a la ecuación comercial del exportador.
La trazabilidad acompañará al producto durante todo el recorrido. El SAG deberá registrar los predios y plantas de embalaje, comprobar la identificación del origen, inspeccionar las partidas y emitir la documentación sanitaria correspondiente. SENAVE podrá verificar el cumplimiento de los requisitos al ingreso a Paraguay y realizar auditorías sobre el sistema. La habilitación comercial dependerá así de mantener identificado el recorrido de la fruta desde el campo hasta el mercado de destino, un requisito especialmente relevante para sostener la confianza sanitaria entre ambos países.
Para Chile, la oportunidad no estará inicialmente en reemplazar sus grandes mercados internacionales con Paraguay, sino en ampliar las alternativas disponibles para colocar fruta dentro de Sudamérica. Las 1.800 toneladas enviadas a Latinoamérica durante 2025/26 muestran que todavía existe una amplia distancia respecto del volumen total exportado. Con el acceso sanitario ya resuelto, el verdadero examen comienza ahora: lograr continuidad de abastecimiento, precios competitivos y calidad suficiente para transformar un mercado recién habilitado en un destino recurrente para el arándano chileno.

